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El siguiente artículo fue escrito por el Dr. Joseph Carver, psicológo clínico de Ohio, a modo de folleto informativo gratuito para sus pacientes. Esperamos que le sea útil.

Personas con Trastornos de la Personalidad:
Controladores, Abusadores, Manipuladores y Personas que Usan a Otras en sus Relaciones


Por Dr. Joseph M. Carver, Ph.D., Psicólogo

¿Quiénes son estas personas? En las relaciones románticas, son aquellas parejas controladoras, abusadoras, manipuladoras quiénes no sólo pueden arruinar la relación, sino también nuestra autoestima, nuestras finanzas y nuestra reputación. Como padres, suelen ser quienes añaden la letra “D” a una Familia Disfuncional y ser la clase de padres que abusan, descuidan, ignoran, o dañan psicológicamente a sus hijos. Como amigos, pueden ser personas irresponsables, egoístas, no fiables, deshonestas, y con frecuencia, pueden crearle problemas importantes en su vida. Como vecinos, son aquellas personas que difunden rumores, rompen la armonía del vecindario y roban nuestra cortadora de césped. Como integrantes de una familia, son quienes se ocupan de ser siempre el centro de atención y mantener a toda la familia alborotada, o también, puede ser el hermano de 45 años de edad que nunca trabajó y continúa dependiendo económicamente de la familia. También pueden ser los hermanos o hermanas que intimidan y abusan verbalmente de los demás con su mal carácter y sus berrinches. En el caso de los compañeros de trabajo, pueden ser seres manipuladores, sin ética, deshonestos, o estar siempre dispuestos a dañar la imagen de los otros compañeros de trabajo con tal de alcanzar sus metas laborales. En la calle suelen ser delincuentes, embaucadores, estafadores y personas que usan a otras con el propósito de dañarlas y para luego desaparecer rápidamente de la escena y evitar ser detectados.

Después de más de tres décadas de experiencia tratando a las víctimas, me ha quedado claro que la mayoría de las víctimas emocionales que he observado en la práctica clínica son, de hecho, víctimas de un individuo que padece un “Trastorno de la Personalidad”. Las personas con “Trastornos de la Personalidad” han estado presentes por muchos años. Durante varios siglos, los profesionales que trabajaron con todo tipo de personas reconocieron que algunos individuos claramente pensaban y actuaban de un modo diferente – es decir, en ausencia de sentimientos, actitudes, conductas e interacciones “normales”. En 1835, el Dr. Pritchard sugirió el término “insania moral” para reflejar el hecho de que, dichos individuos, si bien no eran considerados enfermos mentales según los estándares del momento, de todos modos presentaban importantes diferencias en sus conductas, su actitud, su ética, su moral, sus expresiones emocionales y el modo en que reaccionaban ante determinadas situaciones. A pesar de sus diferencias significativas (comparados con otras personas dentro de su cultura), el individuo mostraba poca angustia emocional o social.

Las personas que sufren trastornos de la personalidad son personas que tienen extensos antecedentes de problemas de personalidad, problemas de conducta, dificultades emocionales y de relación. Se dice que este grupo de personas tiene un “Trastorno de la Personalidad” – es decir, un patrón perdurable de experiencias internas (estado de ánimo, actitud, creencias, valores, etc.) y de conducta (agresividad, inestabilidad, etc.), que es significativamente diferente de los patrones de otras personas que forman parte de su familia o cultura. Estos patrones disfuncionales son inflexibles e interfieren en casi todos los aspectos de la vida de esa persona. Estos patrones crean importantes problemas en su funcionamiento personal y emocional y, con frecuencia, suelen ser tan severos que llevan a un profundo malestar o a una importante limitación o deficiencia en todas las áreas de sus vidas. (Fuente: “Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders”, Cuarta Edición)

Los trastornos de la personalidad se dividen en tres grupos de “categorías”.

• Categoría A: las personas que padecen estos trastornos de la personalidad son individuos que tienen conductas atípicas y excéntricas. Las personalidades paranoicas, esquizoides y esquizotípicas están comprendidas dentro de esta categoría.
• Categoría B: se trata de las personalidades que son altamente dramáticas, tanto en lo emocional como en lo conductual. Las personalidades antisociales, limítrofes o de trastorno límite de la personalidad (personalidad “borderline”), narcisistas e histriónicas pertenecen a este grupo.
• Categoría C: son las personalidades que se caracterizan por ser ansiosas y miedosas. Las personalidades por evitación, dependientes y obsesivo-compulsivas caen dentro de esta categoría.

Los destructores de relaciones – Categoría B

Al tener en cuenta aquellas personas que generan mayor daño en las relaciones sociales y personales, podemos encontrar a los abusadores, manipuladores, “jugadores”, controladores, y perdedores, dentro de la Categoría B. Por esta razón, este artículo se centrará en las conductas asociadas con los trastornos de la personalidad comprendidos en la Categoría B.

En la población general, el mayor número de trastornos de la personalidad cae dentro del grupo de la Categoría B. Las cuatro personalidades con “Trastornos de la Personalidad” que comprenden la Categoría B son:

• La personalidad antisocial – comprende un patrón dominante que ignora los derechos de los demás y las reglas de la sociedad. La personalidad antisocial abarca desde personas que son crónicamente irresponsables, que no brindan apoyo o son embaucadoras o estafadoras, hasta aquellas que tienen una total falta de consideración por los derechos de otras personas y comenten delitos, sin cargo de conciencia alguno, tales como aquellos delitos que involucran la muerte de las víctimas. En la práctica clínica, los individuos con una personalidad antisocial presentan un egoísmo casi absoluto y normalmente, exhiben un patrón de problemas de índole legal, mentiras y engaños, abusos físicos e intimidación, sin importarles la seguridad de los demás, sin interesarse por cumplir con los estándares normales de trabajo, apoyo o crianza, y sin mostrar remordimiento alguno.
• La personalidad limítrofe o trastorno límite de la personalidad – presenta un patrón dominante de estados de ánimo, auto-percepción y relaciones intensas e inestables. El control de los impulsos es altamente deficiente. Las características más comunes incluyen el pánico, el miedo al abandono, las relaciones sociales inestables, una imagen personal inestable, las conductas impulsivas o de daño personal, tales como la promiscuidad, el abuso de sustancias tóxicas y el consumo de alcohol, las ideas y los intentos recurrentes de suicidio, las lesiones auto-inflingidas y la auto-mutilación, los sentimientos crónicos de vacío emocional, la ira inadecuada e intensa y una paranoia transitoria.
• La personalidad histriónica – tiene un patrón dominante que comprende una demostración emocional excesiva y una necesidad de atención importante. Los individuos con este tipo de personalidad son excesivamente dramáticos y con frecuencia, son percibidos por el público como el tipo de persona que se conoce como la “reina de los dramas”. A menudo son sexualmente seductores y muy manipuladores en sus relaciones.
• La personalidad narcisista – presenta una marcada preocupación por la admiración, la concesión de derechos y el egocentrismo. Las personas que tienen este tipo de personalidad exageran sus logros o talentos, tienen un sentido de “tener derecho”, carecen de empatía, interés o preocupación por los demás, les preocupan la envidia y los celos y tienen una actitud arrogante. Su sentido de “tener derecho” y su exagerada autoestima no guardan relación con la realidad de sus logros o sus talentos. Estas personas sienten que tienen derecho a recibir un tipo de atención especial, ciertos privilegios y ciertas consideraciones en los entornos sociales. Este sentido de “tener derecho” también produce la sensación de que tienen derecho a castigar a aquellos quienes no les muestran el respeto, la admiración o la atención que ellos exigen.

Al encontrar víctimas de abuso físico y emocional, encontramos que las personas que padecen un trastorno de la personalidad ya estaban presentes en sus vidas, como una madre, un padre, un hermano, un cónyuge, una pareja o un familiar. La mayoría de los pacientes con dificultades relacionadas con su niñez encuentran que alguno de sus padres padecía un trastorno de la personalidad. En muchos casos, estas personas se han encontrado a sí mismas involucradas en una relación romántica, o en un matrimonio, con una persona que padece un trastorno de la personalidad. Otras personas descubrieron que estaban trabajando con compañeros de trabajo que padecían un trastorno de la personalidad, o también, un supervisor o un subalterno. Un grupo menor encontró que eran víctimas de las conductas severas de una persona con un trastorno de la personalidad, por lo que fueron víctimas de asaltos, robos, traumas o manipulaciones.

Los trastornos de la personalidad están presentes entre el 10 y el 15 por ciento de la población adulta, siendo la Categoría B la que comprende, aproximadamente, el 9 por ciento de los casos, basado en datos de investigación. Con un porcentaje tan alto, es importante aprender a identificar a estas personas cuando se presentan en nuestras vidas. No lograr identificarlas puede representar un riesgo importante. Aunque la mayoría de nuestros contactos con una persona que padece un trastorno de la personalidad sean breves, cuanto más participen en nuestras vidas, más alto será el riesgo de sufrir un daño emocional, social y otros tipos de daños. Por esta razón, es útil identificar algunas de las características de las personas que presentan un trastorno de la personalidad.

Los profesionales de salud mental han identificado diez tipos de trastornos de la personalidad, cada uno de ellos con su propio patrón de conductas, emocionalidad y síntomas. No obstante, personalmente he observado que todos los individuos que sufren trastornos de la personalidad que comprenden la Categoría B, tienen características esenciales que forman la base de cada trastorno de personalidad específico. Algunas de esas características esenciales son las siguientes:

• Egocentrismo: Con frecuencia oímos la frase “Se trata de mí”. Cuando tomamos decisiones, las personas saludables tienen en cuenta las necesidades y los problemas de los demás, al igual que los propios. Una persona con un trastorno de la personalidad sólo piensa en sus propias necesidades y preocupaciones. Pueden utilizar el dinero para cubrir las necesidades de su familia con el mero fin de satisfacer sus propios propósitos. Un hermano con un trastorno de la personalidad puede intimidar a sus padres ancianos para obtener dinero o manipular una situación legal para eliminar a sus hermanos del testamento. En la mayoría de los casos, si una persona con un trastorno de la personalidad se comunica con nosotros, establece ese contacto para satisfacer SUS propósitos, no los nuestros.
• Renuencia a aceptar la responsabilidad personal por su conducta: Las personas con un trastorno de la personalidad casi nunca aceptan su responsabilidad personal de sus conductas. Estas personas culpan a los demás, recurren a excusas, alegan malos entendidos y luego se describen como las víctimas de una situación en sí. Aquellos individuos que abusan físicamente de otros, de hecho, culpan a las víctimas del abuso o el ataque. A menudo, las víctimas oyen cosas como: “¡Ha sido tu culpa! ¿Por qué me has hecho enfadar?” Este aspecto de los trastornos de la personalidad resulta muy dañino, especialmente cuando quien padece el trastorno de la personalidad es uno de los padres. Ellos culpan a sus hijos por sus conductas abusivas, de descuido (negligencia o abandono) o disfuncionales. Se les dice a los niños que ellos son responsables por los berrinches, el consumo de alcohol o sustancias tóxicas, la falta de empleo, la pobreza, la infelicidad, (etc.) de los padres. Durante un divorcio, el padre que sufre un trastorno de la personalidad, con frecuencia culpa a sus hijos.
• Auto-justificación: Las personas con un trastorno de la personalidad no piensan, ni razonan, ni sienten o se comportan con normalidad. Sin embargo, habitualmente justifican TODAS sus conductas. A menudo, su justificación proviene de la idea de que han sido víctimas de la sociedad o de otras personas y, por consiguiente, eso justifica sus conductas manipuladoras, controladoras, delictivas o abusivas. Una justificación común de los delincuentes es culpar a la víctima del delito que ellos han cometido, como cuando oímos: “Fue su culpa (culpa de la víctima) que recibió un disparo. Tendría que haberme entregado el dinero más rápido”. Los adultos saludables encuentran que es imposible razonar con una persona que padece un trastorno de la personalidad, ya que sus justificaciones son imposibles de comprender.
• Derechos: Las personas con un trastorno de la personalidad tienen un fuerte sentido de “tener ciertos derechos”, sienten que merecen respeto, dinero, fama, poder, autoridad, atención, etc. Algunos individuos sienten que tienen derecho a ser el centro de atención, y que cuando eso no ocurre, tienen derecho a crear un escándalo o un alboroto para lograr esa atención. Este derecho también genera la justificación de castigar a los demás por parte de la persona con un trastorno de la personalidad. Si usted viola alguna de sus reglas o no cumple con alguna de sus demandas, ellos se sienten con derecho a castigarle de alguna manera.
• Emociones superficiales: Las personas saludables siempre se sorprenden y quedan perplejas ante el hecho de que una persona con un trastorno de la personalidad es capaz de desvincularse de una pareja rápidamente, continuar con su vida y mostrar muy pocas emociones, como el remordimiento o la angustia. Una persona con un trastorno de la personalidad puede hallar otra pareja inmediatamente después de una ruptura, generalmente, a los pocos días de la ruptura. Estas mismas personas también pueden desvincularse rápidamente de su familia y sus hijos. Pueden enfadarse con sus padres y no comunicarse con ellos durante años. Una persona con un trastorno de la personalidad puede abandonar a sus hijos, culpando al mismo tiempo a su cónyuge o pareja de su falta de apoyo e interés. Su capacidad de comportarse de esta manera se relaciona con las “emociones superficiales”. La mejor manera de pensar en las emociones superficiales es la de compararlas con tener un automóvil aceptable, por valor de $300.00 (192 euros). Usted ha realizado una inversión pequeña en el automóvil y mientras éste funcione bien, usted no tendrá quejas. Usted se toma el trabajo de mantener el vehículo, siempre que los gastos de mantenimiento sean bajos. Si se vuelve caro mantenerlo, debido a problemas mecánicos, es más económico abandonarlo y comprar otro automóvil de $300.00, que funcione bien. Así, si recorre una larga distancia, decidirá dejarlo atrás porque llevarlo consigo le resultará más costoso. Una persona con un trastorno de la personalidad tiene emociones superficiales y, con frecuencia, ve a las personas que le rodean como automóviles de $300.00. Su inversión emocional en los demás es mínima. Si el padre es muy problemático, rápidamente le deja de lado. Si los padres critican su conducta, entonces finalizan su relación con ellos… hasta que necesite algo.
• Moral circunstancial: Una persona con un trastorno de la personalidad se enorgullece en ser capaz de “hacer lo que tiene que hacer” para satisfacer sus demandas y sus necesidades. Posee escasos límites personales o sociales y, en los casos más severos, no se siente obligada por la ley y no duda en participar en actividades delictivas, si fuera necesario. El lema de una persona con un trastorno de la personalidad es: “el fin justifica los medios”. La moral circunstancial crea conductas bastante extremas y muchas personas que padecen un trastorno de la personalidad, no dudan en lastimarse a sí mismas o a los demás, con tal de satisfacer sus necesidades. Aquellas acciones que frecuentemente se perciben como manipuladoras son las herramientas del oficio de una persona que padece un trastorno de la personalidad, e incluyen la mentira, la deshonestidad, las estafas, la intimidación, las confabulaciones y las actuaciones. Muchas personas con trastornos de la personalidad son verdaderos “camaleones sociales” y luego de evaluar a una víctima o pareja potencial, modifican su presentación para que resulte más eficaz. Las personas con trastornos de la personalidad severos no dudan ni un instante en lastimarse a sí mismas y se inflingirán cortes, tomarán sobredosis, amenazarán con suicidarse o se dañarán a sí mismas con el objeto de retener a su pareja a través de la culpa y la obligación.
• Narcisismo y vidas fútiles: Los trastornos de la personalidad tienen una fuerte influencia sobre el estilo de vida del individuo. Con frecuencia, las personas con los trastornos de la personalidad de la Categoría B llevan una doble vida – una “vida real” y una vida imaginaria que presentan a los demás y que está plagada de excusas, verdades a medias, engaños, decepciones y estafas, mentiras, fantasías e historias preparadas con un propósito específico. Los abusadores físicos que fueron separados legalmente, y por la fuerza, de sus hijos y cónyuges elaboran historias dónde los familiares políticos conspiraron con la policía para separarlos de sus hijos, a quienes aman profundamente. Su encarcelación suele interpretarse como: “Yo me hice cargo de la culpa de mi amigo para que él pudiera continuar trabajando y apoyando a su familia”. Uno de los principales hallazgos dentro de los trastornos de la personalidad ha sido una vida fútil – esto da cuenta de un talento y un potencial increíbles, pero una vida muy pobre por lo que refiere al éxito social u ocupacional. Es una vida llena de excusas y engaños. Los “perdedores o fracasados”, narcisistas y antisociales, a menudo prometen cruceros románticos que nunca se concretan, o tienen alguna razón por la cuál su pareja necesita colocar a su nombre el automóvil que compró. Sus vidas suelen estar acompañadas de irresponsabilidad económica, desempleo crónico, problemas legales y situaciones de vida inestables dentro de su comunidad. Sus conductas, por lo general, agotan emocionalmente a quienes les rodean – algo que las personas con un trastorno de la personalidad explican con la frase: “Mi familia y yo no nos llevamos bien”. Podemos estar seguros que, sin importar el tipo de situación que esté presente en la “vida real” de una persona con un trastorno de la personalidad, siempre habrá una excusa que la justifique.
• Disturbio social: Nunca existe una relación tranquila, pacifica o estable cuando nos vinculamos con aquellas personas que sufren algún trastorno de la personalidad de la Categoría B. Su necesidad imperiosa de ser el centro de atención y controlar a todos los que le rodean aseguran un estado de drama, agitación, discordia y angustia, casi permanentes. Un individuo con un trastorno de la personalidad crea dramas y alborotos en casi todas las circunstancias sociales. Los días festivos, las reuniones familiares, las salidas dentro de la comunidad, los viajes y hasta las compras son convertidos, frecuentemente, en una pesadilla social. Las personas con un trastorno de la personalidad también generan disturbios en su sistema familiar. Son el centro de enemistades, rencores, malos sentimientos, celos y diversos problemas. Si usted tiene un familiar al que le disgusta ver llegar a una reunión o una cena familiar – probablemente esa persona tenga un trastorno de la personalidad.
• La manipulación como una forma de vida: Para satisfacer nuestras necesidades emocionales, sociales y personales cotidianas, las personas saludables contamos con una diversidad de estrategias que empleamos como: tomar acción personal, solicitar algo a alguien con cortesía, hacer tratos, ser honestos, etc. Las personas sanas también usan la manipulación como una de sus muchas habilidades sociales – como comprarle a alguien un presente para que se sienta mejor, hacer comentarios o dar indicios de que se desea algo, etc. En el caso de las personas con un trastorno de la personalidad, a pesar de las diversas estrategias sociales disponibles, la manipulación es su método preferido para obtener lo que desean o necesitan. Las manipulaciones de una persona que padece un trastorno de la personalidad – combinadas con sus emociones superficiales, su sentido del derecho y su egocentrismo – pueden ser extremas. Para lograr sus metas y objetivos, las personas con una personalidad antisocial suelen amenazar, acosar, intimidar y atacar a quiénes les rodean. Las personas histriónicas pueden crear situaciones dramáticas, amenazar con dañarse a sí mismas o causar un escándalo social. Las personalidades narcisistas pueden enviar a la policía o una ambulancia a su hogar si usted no responde a sus llamadas telefónicas, utilizando el pretexto de que estaban preocupadas por usted. Su verdadero objetivo es el de asegurarle que sus llamadas telefónicas DEBEN ser respondidas o pagará las consecuencias. Las personalidades limítrofes o “borderline” pueden dañarse a sí mismas en su presencia. En una relación con una persona que sufre un trastorno de la personalidad nos enfrentamos constantemente con una colección de patrones o esquemas, situaciones, manipulaciones e interacciones que tienen un propósito subliminal… su propósito personal.
• La brecha entre lo que se dice y lo que se hace: Conocemos a las personas a través de dos demostraciones de su personalidad – lo que dicen y lo que hacen. Una persona honesta tiene charlas, conversaciones o hace promesas que coinciden con sus conductas casi el 100% de las veces. Si le pide dinero prestado y le asegura que le devolverá el dinero el viernes, y luego se lo devuelve el día viernes, usted está frente a una persona honesta. Conforme observamos estas coincidencias con frecuencia, podemos entonces confiar más en esa persona en el futuro. Cuanto más grande sea la brecha entre lo que una persona dice o promete y lo que esa persona hace, mayores son las posibilidades de considerar a esa persona como deshonesta, no confiable, irresponsable, etc. Debido a las emociones superficiales y la moral circunstancial, que se observan con frecuencia en las personas con un trastorno de la personalidad, la brecha entre lo que ellas dicen y hacen puede ser muy grande. Las personas con un trastorno de la personalidad suelen asegurar a sus cónyuges que los aman, mientras mantienen una relación extramatrimonial al mismo tiempo; pueden pedir dinero prestado sin intención de devolverlo; prometer cualquier cosa sin intención de cumplir sus promesas; y asegurarle que son sus amigos, mientras se dedican a divulgar rumores maliciosos acerca de su persona. Como regla: juzgue a una persona por su conducta, más que por lo que dice o promete.
• Padres disfuncionales: Normalmente, algunas personas con un trastorno de la personalidad suelen ser padres. No obstante, suelen ser padres disfuncionales. Los padres que sufren un trastorno de la personalidad a menudo ven a sus hijos como una carga que les impide alcanzar sus metas personales, suelen sentir celos por la atención que reciben sus hijos, suelen competir con sus hijos mayores y, con frecuencia, intentan satisfacer sus metas personales a través de sus hijos. Los padres con un trastorno de la personalidad controlan a sus hijos a través de la manipulación, preocupándose muy poco acerca de cómo su método de crianza influirá, posteriormente, en la vida y en la personalidad de sus hijos. Los padres que sufren un trastorno de la personalidad suelen ser hipercríticos, dejando al niño con el sentimiento de que es incompetente o que no tiene valor como persona, que no merece nada. En casos extremos, los padres antisociales comenten delitos como descuidar, abusar o explotar a sus hijos y, por lo general, les enseñan a convertirse en delincuentes. Los padres delincuentes a menudo usan a sus hijos para robar o transportar drogas con el fin de evadir cargos penales como adultos, permitiendo que los niños enfrenten los cargos legales. Los cónyuges con un trastorno de la personalidad suelen tener celos de la atención que su pareja les brinda a los niños en el hogar y, con frecuencia, los niños son el blanco de abusos verbales debido a sus celos. El narcisismo y las emociones superficiales de un padre con un trastorno de la personalidad dejan a los niños sintiéndose no amados, no queridos, no merecedores de nada y no apreciados.

¿Comportamiento inconsciente o calculado?

Cuado analizamos las emociones, las actitudes y las conductas de una persona con un trastorno de la personalidad, eventualmente comenzamos a cuestionarnos: ¿Estas características son calculadas e intencionales o son conductas inconscientes que no están bajo su control? Cuando trabajamos con personas con trastornos de la personalidad, vemos ambas cosas. Por ejemplo:

• Actitudes: La mayoría de las actitudes observadas en las personas con trastornos de la personalidad provienen de muchos años atrás y han estado presentes desde sus años de la adolescencia. Culpar a otros es una característica típica de una persona con un trastorno de la personalidad y después de haber creído esto por muchos años, las personas con un trastorno de la personalidad realmente no creen que ellas sean responsables de sus conductas – incluso en el caso de las conductas delictivas. Estos individuos han re-pensado, re-elaborado y excusado su comportamiento al punto de no lograr comprender que éste constituye un denominador común a todos sus problemas. Los delincuentes sentenciados por delitos que van desde el robo de automóviles hasta los homicidios, tienen todos, una actitud similar: “la encarcelación es injusta”. Ellos ni siquiera tienen en cuenta a las víctimas como un factor de sus delitos, en absoluto. Por esta razón, aquellas personas que sufren un trastorno de la personalidad tienen una comprensión muy pobre de que sus actitudes arruinan sus propias relaciones. Las víctimas le asegurarán que tratar de explicarle a una persona con un trastorno de la personalidad una situación normal o saludable, es algo casi imposible.
• Relaciones deficientes: Las personas con un trastorno de la personalidad desarrollan maneras deficientes de relacionarse con los demás, a lo largo de muchos años. Estas maneras deficientes de relacionarse, eventualmente se convierten en su única manera de relacionarse con los otros. Lo que tuvo origen en su niñez hace que, en su vida adulta, sólo conozcan una manera de relacionarse con los demás a través de la intimidación, las amenazas, la ira, la manipulación y la deshonestidad. Este estilo social defectuoso continúa, incluso cuando quienes le rodean tienen buenas habilidades sociales, son personas que se preocupan por los demás, aceptan a los demás y son afectuosas.
• Conductas circunstanciales: La justificación de sus conductas a través de estas actitudes que tienen varios años, puede ser muy calculada en las personas con un trastorno de la personalidad; estas personas pueden tener determinadas intenciones y ser manipuladoras en sus relaciones con los demás. Sus habilidades de toma de decisiones, sus estrategias para enfrentar problemas y sus manipulaciones suelen estar bien planificadas con el fin de poder cumplir con sus propósitos. Financieramente, pueden obligarlo a usted, de manera legal e intencional, a pagar por sus deudas. Pueden robarle dinero, justificando esa conducta con excusas como: “Corté el césped durante tres años, me lo merecía”. Esta combinación de actitudes de muchos años y conductas calculadas son lo que hacen de una persona con un trastorno de la personalidad un ser peligroso en cualquier relación interpersonal.

¿Qué significa esto para las víctimas?

En una relación con una persona que padece un trastorno de la personalidad, hay varias verdades básicas presentes: Las mismas incluyen lo siguiente:

1. La víctima que mantiene una relación con una persona que tiene un trastorno de la personalidad no creó ese trastorno de la personalidad. Muchas personas que sufren un trastorno de la personalidad culpan a la víctima de sus ataques, sus mentiras, su mala conducta, sus engaños e intimidaciones, etc. En realidad, la persona que padece un trastorno de la personalidad exhibe esas conductas, independientemente de que la víctima esté presente o ausente. Las víctimas no provocan ser atacadas, simplemente se han involucrado con una persona abusadora.
2. Si la víctima cambia su conducta, la conducta de la persona que sufre un trastorno de la personalidad no varía. Muchas víctimas se vuelven supersticiosas y sienten que pueden controlar la conducta de una persona con un trastorno de la personalidad, cambiando su propia conducta. Ésta puede ser una solución pasajera, lo que sólo significa que ahora la víctima sólo estará satisfaciendo las demandas de la persona que padece un trastorno de la personalidad. Cuado la persona que tiene un trastorno de la personalidad se siente justificada, vuelve a su comportamiento habitual sin importarle los cambios de conducta de la víctima. Amar a los tiburones no nos protegerá, si nos encontramos sangrando dentro de un estanque lleno de tiburones.
3. Un trastorno de la personalidad es un patrón permanente que viene desde hace muchos años atrás. El tiempo no cambia este tipo de personalidades. Si su madre o su padre padecían un trastorno de la personalidad durante su infancia, al regresar al hogar después de veinte años, usted encontrará que sus viejas conductas siguen igual, como en su mejor momento.
4. Casarse, tener un bebé, irse a vivir con este tipo de personas, etc., de hecho, empeora su conducta disfuncional. La presencia de estrés exagera y amplifica las características normales de nuestra personalidad. Las personas mentalmente saludables, pero tímidas, se vuelven más tímidas cuando están bajo estrés. El estrés o la tensión que generan las responsabilidades adicionales, en realidad, incrementan las malas conductas de una persona con un trastorno de la personalidad.
5. Cuando estamos involucrados, de alguna manera, con una persona que tiene un trastorno de la personalidad – ya sea nuestra pareja, nuestros padres, nuestros hijos, nuestros hermanos, o nuestros amigos, etc., no sólo debemos reconocer sus conductas, sino también desarrollar una estrategia para protegernos. Muchas de nuestras estrategias necesitan centrarse en proteger nuestra estabilidad emocional, nuestras finanzas y nuestras otras relaciones. Como padres, si nuestro hijo o hija adultos padecen un trastorno de la personalidad, debemos protegernos de las conductas que puedan poner en peligro nuestra vida y estilo de vida. Como hijos de un padre con un trastorno de la personalidad, a menudo debemos proteger a nuestra familia inmediata y a nuestros hijos de las malas conductas de nuestros padres. Es importante recordar que, para las personas con un trastorno de la personalidad, SU propia supervivencia y bienestar es su prioridad – no así, la salud o el bienestar de quienes le rodean.

Resumen

A medida que vamos viviendo nuestras vidas, nos encontramos con una diversidad de personas. También establecemos diversas relaciones con los demás, tales como las que establecemos con los miembros de nuestra familia, nuestros vecinos, nuestros compañeros de trabajo, nuestros amigos y con personas que nos resultan familiares. Las relaciones saludables parecen establecerse del mismo modo – comprenden características de respeto, preocupación e interés por los demás, afecto, colaboración, honestidad, metas compartidas, etc. Una relación establecida con una persona que padece un trastorno de la personalidad es algo totalmente diferente. Ese 9 o 10 por ciento de los adultos que padecen un trastorno de la personalidad de la “Categoría B” pueden crear importantes dificultades en nuestras vidas. A menudo, durante breves contactos pueden causarnos problemas – como el tío que es un embaucador o la cuñada que nadie tolera en las cenas de las fiestas. Por consiguiente, cuando les permitimos participar en nuestras vidas, las personas que padecen un trastorno de la personalidad rápidamente toman el control de la situación y nuestras vidas pasan a centrarse en sus necesidades, demandas y objetivos. Para alcanzar sus objetivos egocéntricos, las personas que tienen un trastorno de la personalidad se convierten en controladores, abusadores, manipuladores y usan a otras personas en sus relaciones. La identificación temprana de aquellas personas que crean relaciones no saludables puede ahorrarnos muchos años de dolores de cabeza, como también evitarnos un daño a nuestra personalidad, nuestra autoestima, nuestras finanzas y nuestros estilos de vida.

En otro artículo llamado “Identifying Losers in Relationships” (disponible también en español) podrá hallar las técnicas específicas usadas por las personas con un trastorno de la personalidad de la Categoría B. También he abordado este tema y los problemas asociados con la permanencia en una relación abusiva o disfuncional en el artículo titulado “Love and Stockholm Syndrome: The Mystery of Loving an Abuser”. Ambos artículos están disponibles en mi sitio en Internet en: www.drjoecarver.com o en: www.counsellingresource.com

Joseph M Carver, Ph.D.
Psicólogo

45 Respuestas en “Personas con Trastornos de la Personalidad”

  1. ricardo says:

    hola, muy buena info de esta pagina,gracias por la respuesta.

    tengo una novia de 21 y no se identificar si ella es sólo inmadura o presenta algun tratorno d epersonalidad.
    cuando se enoja me hace puros desplantes, qe son seguidos, es grosera y me ah dejado afuera de su casa, osea la llevo, llegamos, esta enojada y se mete a su casa y me deja afuera y le tengo que tocar el timbre o llamarle, aunque eh hablado con ella al respeto lo sigue haciendo, se enoja por niñerias, me exige cosas, me hecha en cara las pocas cosas que ha echo por mi, cuando se molesta explota y es abusiva verbalmente y agresiva, odio sus manoteos al hablar gritando cuando se enoja, ya me canso llevamos 6 meses, desde el primer fin de semana me hizo un pancho, y fueron peleas medio fuertes cada 15 dias, despues cada semana y casi casi un dia si y un dia no, ahora, lo que me fustra es que son por cosas sin imporatncia, y trato de no entrar en la pelea pero le da mil vueltas a las cosas, pareciera como si se propusiera pelear y lo logra.
    es inmadurez o trastorno d ela personalidad?
    puede cambiar?
    una persona con un trastorno puede amar?
    si ama se comporta bien o asi es siempre?
    gracias.

    • AEEA says:

      Hola Ricardo,

      En el caso de su novia pueden ser las dos cosas. Puede ser inmadurez debido a su joven edad, y también puede ser sufra algún trastorno de personalidad. Por lo que me explica aquí, ella no logra comprender bien en qué consiste relacionarse con los demás de un modo saludable, por lo que es probable que también confunda necesidad y apego afectivo con amor. Son cosas distintas y teniendo en cuenta que sólo tiene 21 años, no es extraño pensar que aún no comprende o no tiene experiencia suficiente como para saber en qué consiste amar a otra persona de un modo saludable. Lo importante es que ella comience una terapia lo antes posible, de lo contrario es posible que estos síntomas se agudicen con el tiempo.

  2. raquel says:

    Tenemos un problema familiar la madre de los niños fue encontrada practicando sexo delante de los niños con su amante.También se había constatado que abandonaba a los niños en la casa,Después hemos sabido que hacía años que simulaba una enfermedad autolesionándose.Tiene un trastorno alimenticio es anoréxica,hemos descubierto que ha robado infinidad de cosas(lápices ,calcetines,chicles,ect..)y no solo eso sino que se ha llevado cosas de nuestra casa,que las hemos encontrado escondidas posteriormente en su domicilio.Siempre se ha dedicado a llevar una vida de mentira en el trabajo a nosotros a sus padres.Y todavía hay más cosas para contar en cuanto a la reacción con sus hijos.Mi pregunta es si es seguro dejarlos con ella si primeramente no se somete a un tratamiento.Gracias

    • AEEA says:

      Hola Raquel,

      No, no es seguro dejar los niños con ella. Lo mejor es buscar ayuda y supervisión de un asistente social, quizás en alguna dependencia de minoridad o departamento o agencia gubernamental que brinde servicios a la familia (suelen existir dependencias que tratan problemas de violencia doméstica, en este caso es violencia emocional contra los niños). Mientras tanto, sería bueno que algún otro adulto estuviera también presente cuando los niños están a solas con la madre.

  3. paciente3 says:

    me gustaria saber si es posible llevar una relación con una persona que sufre un trastorno del control de los impulsos, aunque por lo que he leido tiene caracteristicas histriónicas y las genéricas del grupo B, me gustaria saber sim estas personas son capaces de ser fieles y si son sinceras.gracias

    • AEEA says:

      Hola,

      Gracias por tu pregunta. Es muy difícil llevar una relación con una persona que sufre un trastorno de personalidad, más aún si no está bajo tratamiento. Algunas personas con problemas de salud mental, mejoran y se curan gracias a un tratamiento adecuado. Pero sin tratamiento es prácticamente imposible desarrollar una relación que tenga sentido. El problema es que para poder mantener una relación sana con una persona, ambas partes deben ser bastante sanas psicológicamente, cuando una de ellas no lo es, no está bien psicológicamente, termina por enfermar a su pareja porque el tipo de relación que establece es patológica, no es saludable, es enfermiza. En su trastorno, las personas con problemas de salud mental pueden creer que están siendo fieles o sinceras, cuando en realidad no lo son. Por lo general, una persona psicológicamente enferma, normalmente tiene problemas para decir la verdad, mantener la fidelidad, etc. Las personas con trastornos de control de impulsos, carcaterísticas histriónicas o narcisistas, difícilmente pueden establecer relaciones sanas o saludables con otros personas, ya que sus objetivos se centran en sí mismos, en sus propias necesidades, y no en las necesidades y en las metas de una pareja. Son personas encatnadoras, pero cruelmente egoístas. Lamentablemente, casi siempre acaban por conseguir una víctima que crea sus mentiras y con quien pueden establecer una relación enfermiza.

  4. SALOMON says:

    hola, de nuevo yo, sucede que ya tiene pcoo mas de 3 meses que corté a mi novia, aveces la extraño mucho pero pienso en las cosas feas en lo espisodios tan intensos malos y me tranquilizo,, asi me la llevo, ella me insistio el primer mes con llamadas, el segundo con un correo, bueno la cosa; no le di la oportunidad que me pidio, pero hubo muchas idas y venidas y si hable con ella de las cosas que no me parecian en la relacion no fue cosa de una vez o por una pelea sino por un ciclo que se fue dando por mas de 1 año, ella parece tener 2 personalidades, una es muy cariñosa dulce vaya muy linda, la otra se dispara hasta por la peor estupidez y es todo lo contrarrio, una ogra, el punto es que avces pienso o quizas justifique todo, en que lo que siento por ella pienso, no luche lo suficiente por eese amor, quizas ella tiene problemas y le di la espalda, la amo todavia, pero ya no estoy dispuesto a aceptar mas malos tratos de ella y de nadie en el presente y futuro.
    Lo que me agobia es el miedo a equivocarme y que nos “perdamos” el uno al otro.
    de antemano gracias por sus respuesta

    • AEEA says:

      Salomon,

      Por lo que explicas, tu novia sufre del trastorno bipolar o puede ser también, bordeline. Ella necesita una terapia prolongada y profunda. En este momento, no te preocupes por “perderla” o porque “te pierda a ti”, preocúpate por sanar tu salud emocional.

  5. Isabel says:

    Hola,
    Ante todo gracias por su contestación del 31/08/09. Quería saber si podría pedir un consejo, relacionado con mi ex, en privado o bien me debo dirijir a otro sitio.
    Gracias de antemano.
    Saludos.

  6. camila says:

    Muy bueno el artículo, de gran utilidad e interesante.
    Yo tengo algún grado de Trastorno de la Personalidad, pero sólo en ámbito de relación de pareja, pero en general mi personalidad se asocia mucho a varios parámetros de los nombrados.

    Ser así nos hace sufrir mucho, quizás no a todos de la misma forma, pero creanme que no es fácil y muchos estamos concientes del daño que provoca a los dempas pero sobretodo a uno mismo.

    Encuentro Dr. que hace vernos como personas malas, de las que hay que alejarse a toda costa y nunca podremos cambiar.
    Hay muchos que sí queremos hacerlo porque sabemos que no estamos bien, pero cuesta y mucho.

    No es que seamos malos, y no nacimos así tampoco, diferentes condiciones desfavorables, crianzas, trancas etc que por lo menos a mí me hicieron mucho daño y sufrí mucho en mi infancia me fueron cambiando la personalidad hasta tener este trastorno de la personalidad. Creo que necesitamos mucha ayuda pero que parte por darnolas nosotros mismos.

    Somos seres humanos que reaccionamos ante situaciones adversas con patrones conductuales, en muchos fue falta de cariño, de atención o nos crió alguien con trastorno de la personalidad y seguimos por mucho tiempo de nuestro crecimiento emocional sus conductas.

    No es excusa y no quiero parecer víctima al plantiarlo, porque estpa en cada uno cambiar y ser mejor sin duda, pero es para que entiendan un poco más el trasfondo de ésto y no nos marginen o ataquen tanto como personas de las cuales hay que huir a toda costa, me parece injusto.

    Si alguien sufre de estos trastornos, sabe que hace sufrir y por sobretodo uno sufre mucho y quiere cambiar, no veo porque no alguien más “normal” con amor y paciencia pueda ayudarnos.

    Gracias

    • AEEA says:

      Hola Camila,

      Es muy cierto lo que dices. No nacemos malos, y muchas veces, los trastornos de personalidad que (casi todos) padecemos en menor o mayor grado, se deben a problemas que se originan en nuestra niñez.

      Muchas personas abusan de otras sin darse cuenta. Cuando comienzan a comprender que tienen un patrón de conducta que no es positivo, comienzan a trabajar sobre ello para cambiar.

      El amor, como bien dices, es uno de los remedios más importantes para curar muchas heridas emocionales. A través del amor sincero y desinteresado podemos ayudar a muchas personas a resolver sus problemas de trastornos de personalidad. Quizás no en todos los casos, pero me consta que en algunos casos, sí ha sido posible resolver los problemas gracias a un amor objetivo e incondicional.

  7. SALOMON says:

    desde un inicio ella fue asi, pero por la ilusion de empezar una relacion y por aveces creeer que iugual y cometia errores yo y por eso se enojaba tanto y tan seguido, no le di tanto peso a las cosas, me obligaba a le mandara mensajes de texto, sino era show, si no le hablaba en mucho tiempo del dia, show, si la contradecia, show, si recibia llamadas me preguntaba todo, hasta se enojaba que me marcaran de mi casa decia “que no saben que estoy contigo”, caudno me canse se lo hice ver muchas veces hasta con lagrimas, y pss si cambio un poco eso, pero no del todo,

    la cosa sq luego habian nuevos shows, osea distintos, por otras cosas.
    x eso mi duda si no la supe controlar desde el principio o q,
    pero tambien pienso no tengo pq llegar a una relacion y tener que “domar” a mi novia y eso de las faltas de respeto q hizo y me dijo, eso(respeto) se ofrece desde el inicio y simpre.
    de antemano gracoias

    • AEEA says:

      Hola Salomon,
      Muchas gracias por tu comentario. Como bien has dicho, en una relación saludable no se trata de controlar o domar a la otra persona. Además, cada persona debe hacerse responsable por sus propias conductas, en lugar de buscar culpar a otros.

      Lamento tu experiencia con esa chica, pero el que hayas decidido terminar la relación, ha sido la mejor decisión para preservar tu salud emocional.

  8. SALOMON says:

    hola, esta muy interesante cada articulo que eh leido, termine una relacion con una chica, su comportamiento coincide en varios aspectos de los que se plantean aqui, ella tiene 21 años, aveces no se diferenciar si se trata de inmadurez de su parte o si presenta un trastorno de personalidad o las 2 cosas, ella se enoja por todo y cuando lo hace es grosera, gritona, insolente,cualquier cosas que no le parecia me colgaba los telefonos y en algunas ocasiones hasta me falto el respeto directamente con actitudes, en esas crisis se vuelve retadora sin siquiera yo provocarlo.
    aveces pienso en si me falto ponerle rigor, pq avces acababa yo por echarme la culpa de “problemas” con tal dq no siguiera el problema o pq me hacia sentir culpable,
    el caso sq me canso todo esto y le dije bye, duro 1 año 3 meses la relacion, la mitad hice todo para que funcionara y siempre trate de cumplir cada capricho, pero nunk quedaba del todo satisfecha, hacia super detalles y los 15 dias o cada vez q se acercaba que cumpliamos meeses o en alguna pelea, me decia q no hacia nada por ella, despues la “seguda mitade de la relacion” me empezo a pesar todo y por obvio a cansarme, ya entraba yo en su discusion y no me dejaba, discutia con ella, entre las rupturas de la segunda mitad de la relacion yo la empece a cortar, por sus shows y por faltas de respeto,
    ahorita q no estoy con ella aveces me pregunto si me falto msa rigor y no dejarme desde el principio o si de todos modos ella es asi y no hubiera cambiado nada, ella me ha buscado en varias ocasiones, pero no le eh hecho caso, sin embargo la extraño, pero dentro de mi pienso q jamas va a cambiar y eso me detiene.
    fue inmadurez de ella por cada problema tonto o tiene un trastorno de la personaliad o las 2 cosas, la diferencia sq cuando se enojaba por tonterias explotaba,
    de antemano gracias

  9. Fernando says:

    Mi madre padece de un trastorno de personalidad tal y como se describe en el artículo. Ha estado en tratamiento psiquiátrico hasta hace uno 1 año (lo abandonó por decisión propia, y ahora anda abndonando la medicación qu ele habían dado).

    Esto ha sido causa de infelicidad y problemas familiares desde que recuerdo. En general, su comportamiento apenas ha cambiado con los años (hoy tiene 80), hasta el fallecimiento de mi padre hace un mes. Desde ese momento, sus “síntomas” se han exacerbado muchísimo. El jueves llevó a cabo un escándalo ante un notario con el que teníamos que resolver los papeleos de la herencia; incluso con acusaciones imputándome varios delitos graves. Al día siguiente, acudió al centro de salud para pedir ayuda, diciendo que estaba abandonada, que no tenía qué comer ni donde vivir y que había sufrido varios desmayos por hambre en plena calle. Evidentemente, ni está abandonada ni carece de medios, ya que tiene una situación económica muy holgada. Al parecer, la asistente social nos ha abierto un expediente y tenemos que ir el lunes a hacer frente a esas acusaciones. Las acusaciones no me preocupan, ya que se trata de un espectáculo más; sin embargo ya no se cómo seguir.

    Hemos intentado, mi mujer y yo, casi todo para poder tener una conversación normal y una convivencia civilizada, pero todo ha fracasado. Lo único que ella considera aceptable es que vayamos ambos a vivir en su casa y que le dediquemos toda nuestra vida. Soy hijo único y no tengo a nadie con quien compartir esta carga.

    Quisiera saber qué se puede hacer y si hay alguna institución del estado que nos pueda ayudar (vivimos en Madrid). Por otro lado, y dado que su comportamiento se está exacerbando mucho, ¿existe alguna medicación que pueda controlar esto? ¿Hay en Madrid algún centro especializado en estos pacientes? ¿Tiene la seguridad social algún servicio específico al que podamos acudir?

    Muchas gracias por el artículo y por cualquier ayuda que nos puedan brindar.

    • AEEA says:

      Hola Fernando,

      Realmente no sé qué sitios hay en Madrid, pero intentaré buscar información en Internet.

      Lamento mucho la situación que están atravesando con su madre y la pérdida de su padre. Mi padre falleció hace una semana y comprendo muy bien cuál es su situación.

      Lo único que sí puedo recomendarle es que, por nada en el mundo, se mude a vivir con su madre. Usted y su esposa también están haciendo un duelo y lo posible por superar esta situación. Su madre intentará llamar la atención como sea y controlar sus vidas, pero es importante que ustedes pongan un límite saludable.

      Le informaré si encuentro algún contacto en Madrid que les pueda ayudar.

      • Fernando says:

        Hola Mariana,

        Muchas gracias por contestar en un momento que se muy bien que no es fácil. Animo y paciencia, es lo único que te puedo recomendar.

        He comprado en amazon un libro llamado “In sheep clothings” que parece bastante bueno para defender nuestra salud mental frente a estas personas. Descuida que seguiré tu consejo. ;-)

        Un abrazo,
        Fernando

        • AEEA says:

          Hola Fernando,

          El libro “In sheep’s clothing” es un excelente libro que yo recomiendo ampliamente a muchas personas. De hecho, en el sitio Counselling Resource, verás que uno de los contribuyentes del sitio es el autor de dicho libro (Dr. George Simon). Si visitas al enlace http://counsellingresource.com/aboutsite/ verás una breve reseña del Dr. Simon, como también acerca de mí, ya que yo también colaboro con dicho sitio. Además, el Dr. Simon está por lanzar su próximo libro que trata sobre personas con trastornos de la personalidad. (Versión en inglés).

          Sé que es muy difícil lidiar con este tipo de personas, más aún cuando uno se siente muy vulnerable y afectado por la pérdida de un ser querido.

          Sinceramente, aún no me he puesto a buscar en detalle sitios en Madrid que puedan brindarte ayuda, pero prometo hacerlo en cuanto pueda disponer de un poco de tiempo para ello. Muchos cariños y te deseo lo mejor.

          Mariana

  10. alvaro says:

    tengo 43 años y tres niños de corta edad (7, 6 y una niña de año y medio). Actualmente estoy en pleno proceso de divorcio, llevábamos 9 años casados. Creo que mi mujer tiene algún transtorno de personalidad. En su familia hay tres familiares consanguíneos que la han padecido, una prima suya se suicidó hace pocos años. Su tía carnal fué diagnosticada de bipolar cuando se divorció y al final la tuvieron que internar.Mi mujer cambiaba incomprensiblemente de humor sin razón aparante, me culpabilizaba de todo, manipulaba a todo nuestro entorno en mi contra, ha cometido imnumerables infidelidades (simultaneando varios amantes),por una parte las negaba pero por otra no hacía nada por ocultarlas.Una vez me dijo que había llegado un punto en su vida que al levantarse por la mañana era incapaz de mirarse al espejo por la cantidad de mierda que veía.Fuimos a una psicóloga pero era tal el terror que tenía a que le diagnosticaran algo que se me caía llorando antes de llegar a la consulta. Decía que no era capaz de enfrentarse a su pasado.Desaparecía de casa continuamente sin explicación alguna, continuamente habían viajes de trabajo..llegaba a casa a las 7 de la tarde y para las 10 ya se había ido. Volvía a las tres o cuatro de la mañana y se levantaba a las 6;30 para trabajar. Así día tras día, no entendía como aguantaba sin dormir.Los niños no saben ya a que atenerse pues lo que un día es un premio al día siguiente es un castigo. Les pregunta a ver a quien quieren mas si a mamá o a papá, si la respuesta no es de su agrado se pone a todo llorar delante de los niños.Hace dos años, en plena crisis matrimonial, me apareció un día eufórica diciendo que quería tener otro niño.La cosas estaban fatal pues a ella todo le parecía mal…y de repente quería tener un niño?
    Ella tiene muchos aires de grandeza, mucha soberbia y desprecia a la gente pues los considera inferiores…
    Es tremendamente manipuladora, me acusa de todo lo que ella hace, colecciona “mejores amigas de hace 5 minutos”, se cree que todo le pertenece por derecho propio, me rebaja delante de familiares y amigos, justifica de forma delirante todos sus actos, me responsabiliza de sus infidelidades…
    Ha sido despedida de todos los trabajos que ha tenido.No se habla con ningún vecino y dice que le espían.Por otra parte me preocupan mucho los niños pues ella quiere la custodia y creo que no está capacitada para tenerlos.
    Todos los que nos conocen opinan lo mismo, que ella no está bien, que los niños no pueden estar con ella…
    ¿Qué hacer?
    ¿Cómo demostrar si está enferma?

    • AEEA says:

      Hola Alvaro,

      Está muy claro que la madre de los niños no está psicológicamente apta para criarlos. Lo que le sugiero que es que insista en que se realicen a la madre de los niños distintos peritajes psicológicos porque usted teme por el bienestar emocional (psicológico) de sus hijos. Explique claramente que la inestabilidad mental de ella produce un impacto muy profundo en el bienestar y la salud mental de sus hijos. Solicite ayuda a algún asistente social del Departamento del Menor y la Familia de su localidad (es posible que tenga otro nombre) – ponga énfasis en los derechos internacionales de los niños a ser tratados con respeto y a ser criados dentro de un marco de estabilidad emocional, y seguridad física y económica, etc.

      Por lo que usted explica aquí, la madre no debería tener la custodia de los niños. Le reitero, solicite una evaluación psicológica o psiquiátrica para que le den un diagnóstico de salud mental de la madre de sus hijos. Luego podrá optar por solicitar la custodia de los niños o por solicitar visitas supervisadas por un terapeuta, cuando los niños estén con la madre. Pida un peritaje psicológico a la justicia, en nombre de sus hijos.

  11. Marcs says:

    Gracias por todos tus buenos consejos, entre mañana y pasado me diran si la ingresan en un centro o no. Que aún está por decidir.
    Entre el Paciente-Víctima por así decírlo, las víctimas nos sentimos muy desamparadas a la mano de Dios, existe algún organismo o grupo o gente que nos ayude?
    Gracias por todo en estos malos momentos.

  12. Isabel Castro says:

    Hola, para comenzar me gustaría decir que me parece fantástica esta pagina y hay mucha informacion util.
    Mi pregunta sería la siguiente: ¿Si un paciente con problemas psiquiatricos va al Hospital y solicita el ingreso voluntario, el hospital está obligado a ingresarlo?
    Gracias y un 10 por la página.

    • AEEA says:

      Gracias por su consulta, Isabel. El ingreso voluntario a un hospital psiquiátrico dependerá del tipo de hospital y del país o comunidad en que se encuentre. No conozco todos los casos, pero -por ejemplo- en Estados Unidos, hay algunos hospitales de salud mental que aceptan pacientes voluntarios que necesitan tratamiento y otros que no los admiten, a menos que sean referidos por un médico psiquiatra. Tendría que averiguar en su zona. Pruebe de consultar en alguna dependencia de bienestar o salud de su comunidad. Gracias.

  13. Marcs says:

    se me olvidaba vivimos en Barcelona (España), y se me olvido decir que mi hijo de 2 años no permite que se le acerque la madre, siempre esta conmigo y en varias ocasiones le pega en la cara mi hijo a la madre y le dice que no no no, tambien sospecho que ha sufrido algun tipo de maltrato fisico en la cara, siempre que esta con ella tiene golpes diciendo ella que no para y se golpea, pero los golpes no son morados, son rojeces en la cara y mejillas. Esto lo he dicho tambien a los psiquiatras que le vayan sacando el tema a mi mujer para que lo reconozca y parece ser que tambien me den largas, por el amor de dios alguien me puede ayudar? gracias.

    • AEEA says:

      Marcs, ante todo lamento muchísimo su situación. Por favor, haga una denuncia policial por violencia doméstica y otra denuncia judicial ante un tribunal o juzgado de menores por abuso físico y emocional contra un menor de edad. Insista con los psicólogos y otros profesionales de salud en que le indiquen un tratamiento para ayudar a su hijo a recuperarse de todas las consecuencias que ha sufrido debido al problema de salud mental de la madre. No sé cómo funcionan los hospital psiquiátricos en su zona. En algunos países y comunidades, los hospitales de salud mental admiten pacientes voluntarios y en otros no. Pero lo mejor es que vaya efectuando las denuncias correspondientes y solicite, en carácter de urgencia. la custodia legal de su hijo.

  14. Marcs says:

    Hola, mi mujer sufre trastorno de la personalidad. Tenemos un hijo de 2 años, ha intentado varias veces suicidarse, pastillas, cuchillos y demas. Hace poco me desperto con un cuchillo en la mano, dice que oye voces que le haga daño al niño o que lo ahoge en la bañera cuando lo esta bañando.
    Los psicologos y psiquiatras dicen que es para llamar la atencion y que tiene que afrontar su vida y que le quieren dar el alta y se la quieren dar. Ella esta pidiendo el ingreso voluntario y yo tambien y me han dicho que eso no lo decidimos nosotros.
    Que hago yo? Una orden de alejamiento porque peligra la vida de mi hijo y la mia? buscarle una asistenta? separarnos por supuesto porque no puedo mas, mi hijo rechaza a la madre no quiere ni verla y tiene 2 años!!!, me pueden ayudar ya que no recibo ayuda de nadie? Muchas gracias.

    • AEEA says:

      Marcs, le responí antes, pero quería agregar que sería importante que pudiera conseguir una orden de protección para su hijo. Sé que es difícil conseguir la custodia del niño, pero luche por conseguirla, la madre no está en condiciones de criar al niño.

  15. Isabel says:

    Quisiera saber si hay alguna solución para mi situación.
    A mi madre la han ingresado por intento de suicidio (no es la primera vez) El psiquiatra le ha diagnosticado “Trastorno de personalidad”

    Nos ha dado 2 opciones:
    La primera es solicitar la declaración de incapacidad; la cual, según él, nos sería denegada dado que no ha perdido totalmente el juicio. Y la segunda es que la traten desde el centro de salud quienes la derivarían a salud mental. (Su médico de cabecera ya le ha recomendado esta opción y ha tenido tratamientos distintos. Pero ella cambia los tratamientos y los médicos, incluso tiene pastillas escondidas en casa)

    Mis padres viven solos y tienen un negocio en el que trabajan ellos 2 con mi hermana. (Somos 4 hijos, uno de ellos desvinculado de la familia, dos de nosotras independizadas y esta última que trabaja con ellos)
    Nosotras, las hermanas, estamos procurando buscar una solución a esta amarga situación que hace años nos tiene en vilo y no nos permite seguir adelante con nuestras vidas.

    Quisiera añadir que nuestro padre bebe, él no lo quiere reconocer, afirma hacerlo para evadirse de los problemas siendo uno de ellos mi madre. Pero él bebe mucho antes de tener estos problemas y mi madre (que afirma que parte de culpa de estar ella en este estado la tiene su marido) intenta suicidarse desde que tengo uso de razón.

    Por una parte, el diálogo con ellos es prácticamente imposible. Nos cuesta mucho enfrentarnos a ellos. Y tenemos la sensación de que nos responsabilizan de sus problemas. Intentamos ayudarles pero si no es como ellos quieren hay un problema y se enfadan con nosotros.

    Y por otra, aunque intentemos alejarnos consiguen captar nuestra atención (como esta última vez que tuvimos que acudir a casa de ellos ya que era el 2º intento de suicidio seguido. Mi padre nos llama llorando diciendo que tiene miedo y no sabe que hacer y que mi madre tirando y rompiendo todo.

    Por último, averiguar si hay alguna solución buena para todos. Porque hemos querido siempre ayudarles pero ya no nos quedan fuerzas y estamos mis 2 hermanas y yo bastante mal.

    Gracias por su atención.

    • AEEA says:

      Hola Isabel,
      Lamento mucho lo que están viviendo con el problema de sus padres. Lo ideal sería que pudieran conseguir algún tipo de tratamiento, tanto para su madre como para su padre, para que ellos puedan solucionar sus respectivos problemas. Lo que también aliviaría un poco la carga y la preocupación de ustedes, que están cargando con todo el estrés. Mi consejo es que vean de consultar algún terapeuta (psicólogo o psiquiatra) que les dé apoyo y seguimiento con el tratamiento a realizar (idealmente, sería preferible que su madre estuviera hospitalizada en algún neuropsiquiátrico para poder hacer el tratamiento de verdad). También sería bueno para ustedes contar con un apoyo terapéutico o con algún grupo de apoyo en su comunidad, porque es difícil que ustedes puedan resolver ambos problemas (el de su madre y el de su padre) por ustedes mismas, ya que se ven afectadas por las consecuencias de las acciones de sus padres. Están como inmersas en el problema general y acudiendo a ayudarlos cada vez que ellos llaman sólo perpetúa el ciclo del problema, pero no lo resuleve definitivamente, sólo puede aportar una solución temporal. Por eso es importante que continúen consultando e insistiendo con tratamientos profesionales en hospitales u otros centros de salud comunitarios que les brinden apoyo y asistencia a sus padres y también a ustedes.

      Creo que la mejor manera de ayudarlos es que ustedes (las hermanas) se sienten a conversar y tomen una decisión acerca de continuar explorando las opciones de tratamiento hasta hallar un terapeuta en quien confíen y que las guíe para poder solucionar este problema desde otro lugar. Este tipo de casos (los problemas de trastorno de personalidad de su madre, agravados con el problema de alcoholismo de su padre – aunque sea leve) son casos que requieren una intervención profesional y medidas un poco más “drásticas” (como una internación para poder realizar un tratamiento de salud mental con éxito). No son problemas sencillos que ustedes puedan resolver charlando con sus padres, solamente. Son problemas más complejos. Además, ustedes también están sufriendo el impacto desgastante de los problemas de sus padres, por eso es importante que ustedes también cuenten con un apoyo terapéutico.

  16. jessica says:

    ayudarme por favor

  17. jessica says:

    no se donde tengo que dirigirme para dejar de vivir con mi madre que tiene transtorno limite de la personalidad…..me siento muy mal soy de huelva y tengo 31años

  18. magda says:

    fantastico el articulo
    es lo que yo pensaba de mi pareja y que me hace mucho daño..no se como salir de esto ..me siento atrapada ..sin salida …el es muy mentiroso…y a la ves muy creible en lo que cuenta a los demas
    ..tambien me hace creer que yo soy la tengo problemas sicologicos..que por cierto debe ser ,por todo el maltrato sicologico que he recibido de el,,ademas es una persona narcicista..
    si me pudieran contestar

    • AEEA says:

      Hola Magda,

      Le recomiendo leer un par de artículos muy interesantes que le brindarán mucha información y soluciones para resolver su problema. Los artículos son: Sepa si está Saliendo con un Perdedor y El Amor y el Síndrome de Estocolmo – El Misterio de Amar a un Abusador, escritos por el Dr. Joe Carver, y los puede encontrar en nuestra página: http://www.abusoemocional.com/articulos/articulos2/

      La información de estos artículos le dará muchas opciones para solucionar y comprender mejor el problema que menciona en su comentario. Gracias.

  19. Erika says:

    Me parece muy interesante la descripciòn, acabo de terminar 1relacion de 8 años con 1 persona con TLP, estoy intentando reestablecerme, estoy angustiada, estresada y autoestima muy baja, pero logre salir de esto y se que es cosa de tiempo para que uno pueda estar mejor y no reincidir con personas tan dañinas.

    • AEEA says:

      Así es, Erika. Has hecho lo mejor para preservar tu salud emocional y ahora las cosas mejorarán.

  20. Eloy says:

    Me ha gustado mucho este sitio porque me ha aclarado muchas dudas que tenia sobre la relacion que acabo de terminar. Sin embargo tengo una duda que aun no logro resolver, ojala me puedan ayudar.
    La relacion que tuve duro cerca de 8 años, durante los cuales hubo muchas altas y bajas… Estoy consciente de que -en un principio- cometi algunos errores y que durante ese tiempo los oculte para no “perder” a mi pareja. Sin embargo despues de que terminamos la primera ocasion -despues de 4 años-, cambié mucho en mi forma de ser y me convertí en un persona 100% fiel y honesta. Desgraciadamente, para poder proveer un futuro estable a mi pareja, tuve que salir a trabajar y estudiar por periodos de 2 a 3 meses… y durante todo ese tiempo lejos daba lo mejor de mi para ser un apoyo moral y emocional para mi pareja. Dentro de lo sexual no hubo ningun tipo de actividad íntima “seria” dado las creencias religiosas de ella. Durante todo este tiempo no logré convencer a mi pareja sobre el motivo y beneficios que nos traedría este sacrificio de ambos -una estabilidad economica en el futuro-. El resultado de esto fueron varias discusiones en donde yo siempre resultaba como el culpable y egoista. Asi como que también ella terminara siendo deshonesta al entablar relaciones con otras personas sin hablarlo conmigo. Y lo peor fue que al momento de descubrir esto, ella reaccionara con enojo y culpandome de abuso emocional, cuando -de acuerdo a lo que he leido en este sitio- yo no lo tuve hacia ella. Finalmente, creo que utilizo ese pretexto para terminar nuestra relacion a pocas semanas antes de que regresara para proponerle matriomonio.
    Mi duda es… si es posible que el hecho de buscar el desarrollo profesional -estando lejos, y estando ella de acuerdo en un principio-, para el bienestar de la pareja puede considerarse como abuso emocional en este caso??
    Estoy un poco confundido y no me gustaria cometer el mismo error en mis futuras relaciones.

    Gracias

    • AEEA says:

      Hola Eloy,

      No. No se considera un abuso emocional ni una negligencia emocional cuando ambas personas han estado de acuerdo en distanciarse debido a una cuestión laboral, que en el futuro, beneficiará a ambos. Las personas manipuladoras no suelen reconocer sus manejos y no aceptan su responsabilidad ante las “jugadas emocionales” que hacen para lograr su propósito. Cada persona debe hacerse cargo de lo que elige. Si ella estuvo de acuerdo en un principio y luego cambió de idea, lo correcto hubiera sido que se sentara a conversar con usted, adultamente, acerca de la situación. A veces, pensamos que una decisión es la mejor, y después comprobamos que no era la mejor decisión. Todos podemos cometer errores y podemos cambiar de opinión, pero esto no nos da derecho a reclamarle a una persona que se sacrifica por dos, en una relación de pareja, acusándola de abuso emocional. (En este caso sería negligencia emocional, si ella no hubiese estado de acuerdo inicialmente y usted la hubiera abandonado de todos modos, por buscar su desarrollo profesional, pero no es el caso).

  21. ambarli says:

    Acabo de finalizar una relacion con alguien que tiene Trastorno de Personalidad. Me parece sumamente importante la descripcion que muy claramente nos hace el Psicologo Mr. Carver. Me gustaria saber que nos pasa a las victimas, como llegamos a caer en la telarana de estos individuos, cual es nuestra propia patologia para habernos ensamblado con gente con T de P Categoria B,
    en mi caso, el fue el que busco la manera de finalizar la relacion, poniendo “al descubierto”, su conducta promiscua e infiel. Me preocupa saber que pasa conmigo.

    • AEEA says:

      Hola ambarli,

      Creo que lo que te pasa es algo muy común que les pasa a muchas personas. Simplemente no contaban con suficiente información sobre el tema. A medida que nos vamos familiarizando con los distintos trastornos de personalidad y cómo actúan ciertos abusadores, corremos menos riesgo de empezar una relación con otro abusador. Es cuestión de informarse cada vez más y estar alerta a los síntomas de una posible relación abusiva.

  22. milagros says:

    de informacion super interesante para mi

  23. [...] recomendamos leer el artículo llamado Personas con Trastornos de Personalidad, para más [...]