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Control de la Memoria Emocional:

Control Positivo Sobre Su Memoria

Dr. Joseph M. Carver, Ph.D., Psicólogo

Cada segundo que estamos vivos, nuestro cerebro funciona. En un nivel muy básico mantiene nuestra respiración, nuestra circulación sanguínea, la temperatura de nuestro cuerpo y otros aspectos que nos permiten mantenernos vivos y pensar. El Manejo de la Memoria Emocional, o EMM (por sus siglas en inglés), tiene que ver con la parte del cerebro que maneja el pensamiento y la memoria. Casi todos los aspectos del funcionamiento diario se relacionan directamente con nuestra memoria. Mientras usted lee este documento, su cerebro reconoce las palabras y le proporciona definiciones sobre lo que está leyendo – ¡Funciona bastante rápido si pensamos en ello! Este artículo no trata acerca de las habilidades de lectura o la relación entre las palabras y la memoria, trata acerca de la manera en que el cerebro recupera, abre o activa los archivos de la memoria, construye esos archivos, y cómo dichos archivos influyen en nuestra vida diaria.

El siguiente análisis está basado en investigaciones psicológicas y neurológicas, combinadas con las teorías actuales sobre la memoria, el control del pensamiento y las terapias o asesoramiento. El autor ha combinado diversas teorías y resultados de investigación de una manera que permite el uso práctico y periódico de conocimientos avanzados sobre diversos temas acerca de la memoria y del funcionamiento del cerebro. Conforme avanza la investigación en esta área, el autor anticipa nuevas definiciones neurológicas de conceptos psicológicos que fueron rotulados previamente como “el inconsciente” o los diversos mecanismos de defensa.

Aunque las teorías subyacentes son muy técnicas, el concepto es presentado de una manera no técnica. Luego de leer esta información, le sugiero que practique estas técnicas, se interese por la manera en que funciona su sistema de archivos y observe dicho funcionamiento, para poder así, aprovechar al máximo los nuevos conocimientos y teorías disponibles.

Introducción

Los psicólogos no necesitan explicarles a otras personas qué es la memoria, todos sabemos qué es la memoria. La memoria nos permite reconocer los rostros de antiguos compañeros de clase, recordar viejas canciones, recordar los buenos y los malos momentos, y recordar información importante acerca de acontecimientos o experiencias de nuestras vidas. De un modo bastante similar al de las computadoras modernas, el cerebro almacena los recuerdos en un sistema de archivos. En el pasado, se creía que estos archivos sólo contenían información o datos, parecido a los archivos de una oficina médica que contienen la información de un paciente o los archivos de una computadora que contienen palabras o números. Conforme la ciencia avanzó, comenzamos a conocer más acerca del cerebro y cómo almacena los recuerdos en la memoria.

Los estudios más recientes sobre psicología y neurología nos han demostrado que esos archivos no sólo contienen datos o información, sino también, emociones. De una manera que aún es parcialmente desconocida, el cerebro tiene la capacidad de almacenar no sólo los recuerdos, sino también las emociones – tal como ocurrieron en el momento en que se construyeron esos recuerdos.

Los archivos de la memoria tienen dos partes: la información acerca del acontecimiento o experiencia y la emoción que sentimos en ese momento. Explicado gráficamente sería:

Archivo de Memoria = Información + Emociones que sentimos en ese momento

Cómo se Construyen los Recuerdos

El cerebro tiene áreas específicas dónde se almacena la información o ciertas áreas del cuerpo sobre las que opera. La capacidad de golpetear con el dedo índice está ubicada en el lado derecho del cerebro, por ejemplo. El lado izquierdo del cerebro contiene las habilidades lingüísticas, mientras que el lado derecho contiene nuestra capacidad de ver los objetos en el espacio. Los recuerdos de los rostros se ubican en el lado derecho del cerebro, mientas que los nombres de las personas se encuentran en el lado izquierdo del cerebro. Es por ello que podemos reconocer a un compañero de clase casi inmediatamente, aunque quizás el cerebro necesite algunos segundos más para recordar el nombre de esa persona. Si nos sentimos ansiosos, afectaremos nuestra capacidad de recordar y el nombre de esa persona no vendrá a nuestra mente hasta algunos minutos después de haber reconocido su rostro.

El cerebro contiene múltiples sistemas de memoria. El recuerdo de cómo montar una bicicleta, conocido como memoria implícita o “procedimental”, involucra a un sistema de memoria diferente de aquél que nos permite recordar el año en que Cristóbal Colón descubrió América, conocido como memoria explícita o “declarativa”. Los estudios nos han revelado que podemos utilizar los dos tipos de memoria ante una misma situación, especialmente si la situación o experiencia está asociada con emociones fuertes. En el caso de una experiencia única (un acontecimiento traumático, un acontecimiento agradable, una experiencia emocional, etc.) podemos tener un recuerdo gracias a la memoria explícita – un recuerdo sobre los detalles de la experiencia, y un recuerdo implícito – un recuerdo de las emociones conectadas con esa experiencia. La memoria explícita también ha sido llamada “Memoria Emocional” porque contiene los recuerdos de las respuestas psicológicas en el momento de la experiencia. Esta respuesta psicológica puede incluir un incremento de la presión arterial, un aumento de la respiración, tensión muscular, ansiedad, temor y otras reacciones asociadas con el miedo, el terror, el pánico, o incluso, la alegría.

Los estudios neurológicos han vinculado a la memoria de los detalles (memoria explícita) con una estructura del cerebro llamada hipocampo. Los recuerdos construidos por el hipocampo están mucho más bajo nuestro control, al igual que la capacidad de recordad la letra de las canciones como “Jingle Bells” o la fecha de nuestro cumpleaños. Los recuerdos emocionales o inconscientes están vinculados con una estructura del cerebro llamada amígdala. Algunos de estos recuerdos inconscientes (que están fuera de nuestro control consciente o que no se recuerdan intencionalmente) son “de procedimiento”, como cuando el cerebro memoriza cómo montar una bicicleta – no tenemos que pensar en ello – simplemente nos subimos a ella y salimos andando. Otros recuerdos emocionales son un registro de las respuestas fisiológicas o emocionales que hemos experimentado durante un acontecimiento dado.

Cuando vivimos un acontecimiento o una experiencia muy emotiva, el cerebro no sólo registra los detalles de dicha experiencia (dónde estábamos, cuándo sucedió, quién estaba allí, qué sucedió, etc.) sino también las emociones que sentimos en ese momento. Todo el recuerdo de una experiencia emocional (un ataque, un accidente automovilístico, una boda, la muerte de un ser querido, una experiencia de combate, etc.) es recordado, de hecho, por los dos sistemas del cerebro y se almacena en dos áreas del cerebro diferentes.

Cuando recordamos eventos terribles o traumáticos, el cerebro recuerda -con frecuencia- tanto los detalles como los recuerdos almacenados en la Memoria Emocional al mismo tiempo. Si recordamos los detalles de un ataque, también experimentaremos los sentimientos que tuvimos en ese momento – cuando el ritmo de nuestro corazón se aceleró, el miedo o el pánico y la desesperación que sentimos.

Como analizaremos enseguida, el cerebro tiene la capacidad de recordar los detalles y las emociones intencionales y accidentales. El cerebro también tiene la capacidad de recordar una parte de los recuerdos sin que la otra parte salga a la luz. Conforme vivimos, el cerebro también puede sufrir una experiencia que recupere los recuerdos de la Memoria Emocional, pero que no recupere los detalles de la experiencia.

El recuerdo de los detalles hará que, con frecuencia, veamos a alguien a la distancia y tratemos de “adivinar” su identidad. Cuando esa persona se nos acerca, esa “percepción” ofrecida por el cerebro puede resultar verdadera o falsa. La Memoria Emocional funciona de la misma manera, al analizar una situación o experiencia actual, tratamos de “adivinar” recordando una situación emocional previa. Ésta es la realidad del Trastorno por Estrés Post-Traumático (PTSD, por sus siglas en inglés) y del trauma emocional. Emocionalmente, podemos revivir un recuerdo de una situación de combate cuando oímos una explosión del motor de un automóvil o podemos sentir, emocionalmente, como si nos atacara alguien, cuando alguien nos toma por detrás.

Espero que este artículo explique claramente cómo funciona la Memoria Emocional y cómo pueden manejarla aquellas personas que son acosadas por las experiencias de su pasado.

Memoria Diaria

A lo largo del día, vivimos una diversidad de experiencias buenas, malas y neutras. Un área de memoria, específica, del cerebro almacenará los recuerdos durante aproximadamente cinco días para evaluar si son importantes. Los recuerdos que no son importantes, normalmente son “descartados” o borrados de la memoria después del periodo de espera de cinco días. Estos recuerdos que se han borrados no podrán recuperarse nunca. A modo de ejemplo, no recordaremos cuántas veces encendimos o apagamos la luz, a menos que nos haya dado un golpe de electricidad.

Podemos almacenar y crear recuerdos solamente utilizando datos, como cuando memorizamos cómo se escriben las palabras o cuando aprendemos matemáticas. El cerebro memorizará a través de la repetición frecuente o del uso constante. No obstante, si un archivo de la memoria contiene datos solamente, y no es utilizado con frecuencia, ese recuerdo se desvanece lentamente. Ejemplos: 1) ¿Puede calcular una raíz cuadrada sin calculadora? 2) ¿Puede recordar todos los nombres de sus maestros o compañeros de la escuela preparatoria? En el segundo caso, es posible que usted pueda recordar los nombres de aquellas personas para las cuáles también tiene un archivo de Memoria Emocional (o archivo EM).

La mayoría de nosotros, no puede recordar cuántos viajes hizo al supermercado o a la estación de servicio. No obstante, siempre recordaremos los momentos que tuvieron un valor, bueno o malo, como cuando robaron la tienda del supermercado dónde estábamos comprando, el momento en que una anciana discutió con nosotros por una lata de habichuelas, o cuando derramamos gasolina sobre nuestra ropa en uno de los surtidores de la estación de auto-servicio. No recordamos las veces que llevamos nuestro automóvil a lavar, pero sí cuando el rociador de la máquina de lavado de autos se soltó y casi nos partió la cabeza. En resumen, si un recuerdo diario no tiene un valor emocional fuerte, ya sea bueno o malo, se desvanecerá.

Conforme pasan los años, construimos un sistema de archivos bastante importante. Construimos una colección de buenos y malos recuerdos. Nuestro cerebro tiene la capacidad de recuperar esos recuerdos en una milésima de segundo – casi instantáneamente. Como ejemplo, lea las siguientes preguntas y observe cuán rápido su cerebro recupera los archivos de su memoria:

1. Nombre algunas canciones de Los Beatles.

2. ¿Dónde estaba usted cuando explotó el trasbordador espacial?

3. ¿Dónde estaba usted cuando John F. Kennedy fue asesinado?

4. ¿Quién fue su profesor favorito de la escuela preparatoria?

Como puede ver, su cerebro recupera instantáneamente un archivo cuando se formula una pregunta. Y lo más importante es que usted no tiene control sobre cuál archivo de memoria es recuperado, cuán rápido se recupera o activa y qué contiene ese archivo. Por ejemplo, es posible que los adolescentes y los adultos jóvenes no tengan un “archivo” sobre el asesinato de Kennedy. Quizás aún no habían nacido o eran demasiado pequeños como para construir un recuerdo acerca de esa experiencia. Como ejemplo adicional, casi todas las personas mayores recordarán casi cada uno de los detalles acerca de dónde estaban cuando Pearl Harbor fue atacada el 7 de diciembre de 1949.

Aquellos archivos que contienen recuerdos emocionales no sólo podrán brindarle detalles exactos, sino también una diversidad de detalles aleatorios e irrelevantes acerca de ese acontecimiento. Así de poderosa es la “Memoria Emocional” (EM).

Quienes tienen un archivo acerca del ataque a “Pearl Harbor”, habrán notado rápidamente que la fecha citada anteriormente es incorrecta, debería haber sido “1941”. Si usted tenía un archivo de registro de esa fecha histórica, habrá notado el error  inmediatamente. De este modo, cuando no tenemos un archivo determinado, nuestro cerebro no nos alerta de los errores. Este ejemplo se ha usado para ilustrar cuán rápido reacciona el cerebro y cómo detecta los errores. Ésta es otra función o actividad automática del cerebro.

Cómo Nos Afectan los Archivos

Un archivo de la Memoria Emocional es, en realidad, una actividad o una función neurológica o cerebral. El cerebro crea, organiza, clasifica y controla sus archivos. Recuerde que el archivo contiene dos partes, la información y las emociones. Después de años de investigación neuro-psicológica, hemos podido definir las siguientes reglas, con respecto al control de estos archivos. Cada una de estas reglas será explicada en detalle a continuación:

Regla: El cerebro funciona mediante sustancias químicas. Estas sustancias químicas producen respuestas emocionales en el cerebro y en el cuerpo. Al igual que la combinación de ciertos ingredientes como la harina, el azúcar, la mantequilla y otros alimentos que pueden combinarse para producir un pastel de chocolate, las sustancias químicas del cerebro se combinan y producen ciertos estados de ánimo, reacciones y sentimientos.

Del mismo modo que un automóvil contiene diversos líquidos (líquido de frenos, líquido para limpiar el parabrisas, aceite de transmisión, anticongelantes, etc.), el cerebro opera con sustancias químicas conocidas como “neurotransmisores“. Si bien este término es demasiado técnico para este artículo, se sabe que estas sustancias químicas del cerebro llamadas “neurotransmisores” producen diversos efectos  emocionales. Al igual que el aceite de su automóvil, los neurotransmisores tienen un “nivel normal” en el  cerebro y este nivel puede encontrarse “alto” o “bajo”, dependiendo de ciertas situaciones. Algunos neurotransmisores típicos son los siguientes:

Serotonina: Quizás sea el neurotransmisor más activamente estudiado en este momento. Se sabe que la serotonina está relacionada con la depresión, los dolores de cabeza, los trastornos del sueño y muchos problemas de salud mental. Cuando hay un nivel bajo de serotonina en el cerebro, se producen problemas de salud mental como la depresión y otros. También se asocia un bajo nivel de serotonina con la bulimia, un trastorno de alimentación severo, cuando el cuerpo necesita desesperadamente consumir dulces y  carbohidratos en un esfuerzo por elevar los niveles de serotonina. Los antidepresivos como el Prozac y el Zoloft, funcionan aumentando la serotonina del cerebro. Cuando nuestro nivel de serotonina vuelve a la  normalidad, nuestra depresión desaparece.

Dopamina: Los niveles anormalmente altos de este neurotransmisor en el cerebro producen paranoia,  estados de excitación, alucinaciones y pensamientos desordenados (esquizofrenia). Los niveles anormalmente bajos producen trastornos motores o de movimiento como la enfermedad de Parkinson.

Noradrenalina (norepinefrina): Se relaciona con la ansiedad y la depresión. Altos niveles de este neurotransmisor en el cerebro producen fuertes manifestaciones de ansiedad física como los temblores, el nerviosismo, las sensaciones de asfixia, la sequedad de la boca, las palpitaciones, los mareos, las descargas de fluidos, la necesidad de orinar frecuentemente y los problemas de concentración. Un “ataque de pánico” es, de hecho, una descarga repentina de noradrenalina (norepinefrina) en el cerebro.

Endorfinas: Son sustancias producidas por el cuerpo que eliminan el dolor o producen una sensación de placer o bienestar. En las personas que corren maratones, estas sustancias son las responsables del estado de “excitación del corredor”. Además, cuando se producen durante el embarazo, un incremento repentino cerca de la fecha de parto genera esa necesidad de reacomodar los muebles, ir a bailar o limpiar la casa.

Los niveles de estas sustancias químicas o de estos neurotransmisores del cerebro crean nuestro estado de ánimo. Un nivel crónico de serotonina, como cuando experimentamos un estrés severo y prolongado, produce una fuerte depresión. Un nivel bajo de serotonina produce síntomas como:

- Ataques de llanto frecuentes

- Pérdida de la concentración y la atención

- Despertarse muy temprano por la mañana (cerca de las 4:00 AM)

- Pérdida de la energía física.

- Incremento de la velocidad de pensamiento o del funcionamiento de la mente, recordando malos recuerdos.

- Ideas tontas acerca de la muerte, fallecer uno mismo, sentir culpa, etc.

- Pérdida del apetito sexual.

Los archivos de la Memoria Emocional contienen instrucciones para que el cerebro use estos neurotransmisores y produzca los estados de ánimo de esos archivos. Cabe destacar que todos los medicamentos ansiolíticos, antidepresivos y antisicóticos se centran en cambiar los niveles de estas sustancias químicas del cerebro.

Regla: Los pensamientos cambian la composición química del cerebro.

Esto suena demasiado simple, pero es así, y nuestros pensamientos modifican nuestros neurotransmisores periódicamente. Si un hombre entra en una sala con un arma de fuego, nosotros pensaremos: “peligro”, y el cerebro liberará noradrenalina (norepinefrina). Nos pondremos tensos, alertas, las palmas de nuestras manos comenzarán a sudar y nuestro corazón comenzará a latir más rápidamente. Si luego muerde un trozo del revólver, diciéndonos que en realidad, el arma era de chocolate, el cerebro rápidamente cambia de  opinión y nos relajamos y nos reímos – vaya con las bromas que nos hace.

¡Sentimos lo que pensamos! Pensar positivamente funciona. Como lo sugiere el ejemplo anterior, lo que pensamos acerca de una situación es realmente lo que genera nuestro estado de ánimo. Si no nos dieron una promoción en nuestro empleo, podremos pensar que nunca vamos a destacarnos en nuestro trabajo (bajando los niveles de serotonina y deprimiéndonos) o podemos suponer que quizás nos estén reservando para otra promoción o un traslado laboral (lo que generará un estado de ánimo mejor).

Regla: El cerebro recupera archivos constantemente, cada segundo, para nuestra referencia.  Analiza y supervisa nuestro entorno constantemente.

Habrán oído que algunas personas comparan el cerebro humano con una computadora. Y al igual que las computadoras, el cerebro humano tiene una enorme base de datos que contienen billones de archivos (recuerdos) para nuestra referencia. A medida que usted lee este documento, su cerebro recupera definiciones de palabras o frases. A medida que nos encontramos con distintas personas durante nuestras actividades diarias, el cerebro recupera los archivos sobre esas personas para que recordemos sus nombres y otra información pertinente. Notarán que con respecto a las personas que no hemos visto durante algún tiempo, el cerebro reconocerá primero su rostro (una habilidad ubicada en el lado derecho del cerebro), pero, normalmente, tardará unos segundos en ubicar el nombre de esa persona (función ubicada en el lado izquierdo del cerebro). Como el lado izquierdo del cerebro contiene las habilidades del lenguaje y del habla, está más atiborrado de datos y su procesamiento es un poco más lento.

Si viajamos a otra ciudad, el cerebro traerá a nuestra mente el mapa y los edificios principales. Además, si viajamos a esa ciudad con frecuencia, por ejemplo, a  Cincinnati en Ohio, iremos recuperando los archivos de ese lugar mientras vamos viajando. Relájense y observen cómo el cerebro “recupera los archivos” de un determinado lugar cuando viajamos hacia él. “Mamá, ¿recuerdas ese baño de la estación de servicio del año pasado? – ¡Qué feo era!” o “Éste es el lugar dónde se nos rompió el automóvil hace algunos años, cuando volvíamos de la playa.” Si el cerebro reconoce algo (un camino, un edifico, un letrero, etc.) – recupera ese archivo. Es así de simple.

Siempre alerta y listo para recuperar un archivo, el cerebro tiene incorporadas conductas de protección. Las personas tímidas e introvertidas (que son retraídas y no se sienten cómodas socialmente) les cuentan a los terapeutas que cuando entran en un restaurante, las demás personas les observan, creándoles ansiedad. Es verdad. Cuando algo entra en nuestro rango de análisis u observación, casi como dentro del espectro de un radar, el cerebro lo observa. Una persona que ingresa en un lugar es “observada” por casi todos los presentes, pero esa observación puede durar unos dos segundos. El cerebro observa 1) para ver si cuenta con algún archivo o referencia, y 2) por protección. Si la persona que acaba de ingresar es “rara”, por ejemplo, si lleva un arma consigo o si está desnuda – el cerebro iniciará un análisis más completo y reaccionará conforme a lo que analiza (mirando fijamente por más tiempo, sintiendo miedo, o preguntándose “¿Te conozco?”).

Las personas que tienen características físicas inusuales nos cuentan acerca de las diferentes “reacciones” que tienen los demás cuando ellas entran en una tienda de comestibles. Asimismo, quizás otras personas se vistan de un modo particular por esa misma razón. Algunas personas disfrutan llamar la atención constantemente y disfrutan de las reacciones que causan por usar un alfiler de seguridad en su nariz o porque han teñido su cabello de amarillo fuerte.

En resumen, su cerebro siempre está analizando y buscando archivos o referencias. Estas referencias están diseñadas para ayudarle, como cuando recordamos a un viejo amigo, o la ubicación de una tienda en un paseo de compras, o para recordar detalles o datos que necesitamos recordar. Éste es un procedimiento automático, un reflejo y un instinto. Para corregir o cancelar este procedimiento natural o normal necesitamos un control manual. A modo de ejemplo: se dice que un restaurante “sofisticado”, los comensales tienen “clase” y cuando un camarero tira una pila de platos – ¡Nadie mira!

Bien, ésa es una manera de corregir la respuesta natural del cerebro.

Recuperar estos archivos automáticamente es maravilloso – a menos que contengan recuerdos emocionales desagradables. Aquí es donde entra en juego otra regla importante.

Regla: La parte emocional de la memoria comienza a funcionar unos 90 o 120 segundos después que un archivo ha sido recuperado o activado.

En situaciones de problemas de salud mental, quizás ésta sea la regla neurológica más importante. Una vez que recuperamos un archivo, el componente emocional comienza a funcionar unos 90 segundos después. Nuestro estado de ánimo comienza a cambiar, regresándonos al estado emocional que estaba presente en el momento en que se construyó ese archivo. Como ejemplo, recuerde cuando alguien mencionó recientemente la muerte de un ser querido. Quizás los dos primeros minutos de la conversación se desarrollen sin problemas – luego las personas comienzan a sentirse tristes. Cuanto más tiempo esté activo o abierto ese archivo (se hable del tema), más componentes emocionales saldrán a la superficie, hasta el punto en que nos quiebren emocionalmente. Si el archivo permanece activo, las emociones exactas que sentimos en el momento del funeral y de la muerte de esa persona, reaparecerán – nos hablarán de la pérdida, del amor, de la culpa o de cualquier otro sentimiento que esté en ese archivo.

A modo de otro ejemplo, pregúntele a un pescador acerca del pez más grande que haya atrapado. Cuando el pescador recupere ese archivo, le proporcionará unos dos minutos de datos: cuándo y dónde. Una vez que su memoria reviva esa pesca, los ojos del pescador se abrirán más y su nivel de energía aumentará, es posible que hasta arqueen su espalda para mostrar cuán grande y fuerte era el pez, y toda su actitud y su postura se acomodarán como si simularan que están trayendo el pez en la línea. De nuevo, después de los primeros dos o tres minutos, el componente emocional comienza a actuar en la química de nuestro cerebro, cambiando así nuestro estado de ánimo y nuestros sentimientos o emociones por aquellos que experimentamos en ese momento.

Socialmente, imagine que tiene un “archivo negativo” acerca de una persona de su comunidad. Usted está compenetrado en sus cosas y haciendo compras en el supermercado “Kroger’s”. Da vuelta la esquina y se encuentra frente a frente con el Sr. X.  Lo que ocurre a continuación es lo siguiente: su cerebro inmediatamente recupera el archivo correspondiente a esa persona, al principio usted se siente un poco confundido y, de a poco, comienzan a aflorar sus emociones de ira, temor, o cualquier emoción contenida en ese archivo. Aunque usted no haya visto a esa persona en diez años, ese archivo de su Memoria Emocional (EM) aún está activo y bien despierto en su cerebro. Esto explica cómo muchas personas pueden decir que, el simple hecho de ver a un enemigo o a una persona que no les agrada, puede arruinar su día entero. Si ese archivo no es controlado adecuadamente, el estado de ánimo negativo permanecerá por el resto del día.

El objetivo del control de los archivos es evitar que salgan a la superficie las emociones de los siguientes 90 segundos. Todos tenemos algunos archivos desagradables, pero la mayoría de las personas tratan de controlarlos evitando así que la parte emocional les afecte. Las personas logran estos “guardando” el archivo emocional dentro del límite de los dos minutos siguientes.

Regla: El cerebro sólo permite que abramos un solo archivo por vez.

La manera en que funciona el cerebro con respecto a esto es fácil de comprender. La televisión, la videograbadora o el reproductor de música funcionan de un modo similar, sólo permiten operar un solo canal, programa, o cinta, por vez. El cerebro funciona de la misma manera.

Conforme usted lee este documento, su cerebro se centra en la información que contiene el artículo. Afortunadamente, el cerebro se enfocará en cualquier cosa que elijamos o abrirá cualquier archivo o “cinta de casete” que elijamos. Si de pronto, usted decide dejar de leer este documento y mirar televisión, su cerebro seguirá esa nueva idea totalmente.

Además, su cerebro puede cambiar los archivos a la velocidad de la luz. A modo de ejemplo, permítale a su cerebro cambiar archivos mientras lee las siguientes oraciones:

1. ¿Cuáles fueron sus mejores vacaciones?

2. ¿Quién es su familiar favorito?

3. Piense en la última persona que falleció en su familia.

Mientras lee esos enunciados, su cerebro inmediatamente recupera los archivos que le brindarán información al respecto. Las primeras dos preguntas son más bien rutinarias, y aun cuando se permita que los archivos permanezcan abiertos, es posible que no le causen mucha conmoción emocional o angustia. No obstante, ¿qué sucede con el tercer enunciado? Si le permitimos permanecer abierto, podemos comenzar a pensar en la abuela que falleció, o los padres o los amigos que ya no están. Ese archivo, después del límite de los dos minutos, nos hará sentir tristes, solitarios y recreará todos los sentimientos asociados con el dolor del duelo. Lo más importante es que al cerebro no le importa si usted está pensando acerca de un familiar que falleció o acerca de su canción favorita.

Regla: Al cerebro no le importa qué archivo está activo.

Al igual que el cuerpo, el cerebro funciona muchas veces en “piloto o modo automático”. Nuestra respiración funciona de la misma manera. Podemos tomar el control de nuestra respiración e inhalar, exhalar, inhalar, y así sucesivamente. Pero también podemos ignorar nuestra respiración y el cerebro cambiará a modo automático y seguiremos respirando de todos modos.

El cerebro funciona de esa misma manera. Recuperará los archivos a medida que va transcurriendo nuestro día. Conforme nos encontramos con nuestros compañeros de trabajo, nuestros amigos o nuestros vecinos, recuperará sus archivos automáticamente – Así es cómo recordamos sus nombres y la información acerca de ellos. El cerebro hace esto automáticamente. No obstante, es importante recordar que al cerebro realmente no le importa qué archivo esté activo. Pero, el hecho de que el cerebro opera en “modo automático”, sí es importante para nosotros.

Cuando el cerebro funciona en automático, los archivos que abre se ven afectados, en mayor parte, por nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, si usted está muy deprimido y deja a su cerebro en “piloto automático”, éste no abrirá otra cosa que archivos desagradables, malos o “basura”. Cuando estamos deprimidos, debido a los componentes químicos del cerebro que están en juego, nuestro cerebro automáticamente recuperará los archivos negativos que nos atormentarán. Nuestro cerebro abrirá cada uno de los archivos desagradables asociados con ese estado de ánimo que encuentre, incluso algunos archivos de nuestra niñez. Mientras que el cerebro deprimido funcione en automático, continuará haciéndonos sentir mal, abriendo archivos que contengan sentimientos de culpa, depresión y un estado de ánimo negativo. Reproducirá una serie de nuestros “peores temas”.

Recuerde que podemos cambiar esos archivos voluntariamente. Como al cerebro realmente no le importa qué archivo está activo, un estado emocional de depresión puede cambiarse simplemente pasando del estado automático del cerebro al estado manual, tomando más control sobre nuestros pensamientos. Esto es especialmente útil cuando se recupera accidentalmente un archivo desagradable. Analizaremos este tema más adelante en este documento.

Regla: Al igual que sucede con los archivos, el cerebro sólo permite que una sola emoción o un solo sentimiento estén activos al mismo tiempo.

De nuevo, ésta es una regla muy simple si pensamos en ella. En cualquier segundo, el cerebro permitirá que aflore solamente un sentimiento o una emoción. No podemos sentirnos felices y tristes al mismo tiempo. Como ejemplo, es casi imposible estar en un estado de ánimo “romántico” si estamos ansiosos, deprimidos o si tenemos miedo. Otro ejemplo nos muestra qué sucede cuando recuperamos el archivo de una persona que pensamos que es románticamente atractiva… imaginen esa persona en su mente… Ahora imaginen que alguien arroja una serpiente en su regazo. Notarán que la imagen romántica inmediatamente desaparece y el miedo a la serpiente se convierte en la emoción activa.

Muchas personas han usado esta regla del cerebro para lidiar con los archivos desagradables. A modo de ejemplo, muchas personas tienen archivos negativos sobre ciertos individuos. Supongamos que tenemos un archivo negativo acerca de “Juan Pérez”. La sola mención de su nombre, verlo en la calle o cualquier referencia hacia su persona, nos activa ese archivo desagradable que contiene emociones y sentimientos negativos – ira, odio, resentimiento, etc. Una manera de lidiar con este archivo negativo es la de colocar un nombre o una etiqueta graciosa en ese archivo. En otras palabras, en lugar de tener un archivo de “Juan Pérez”, ahora tendremos un archivo que se llame “Juanito cabeza de habichuela”. Notará que muchas personas divorciadas tienen sobrenombres humorísticos acerca de sus ex-cónyuges. Éste es el mismo principio. Si recuperamos un archivo negativo, pero éste tiene un rótulo cómico o humorístico, esto prolongará el surgimiento de la emoción negativa y nos permitirá guardar ese archivo sin problema.

El hecho de que el cerebro sólo permita una sola emoción o un solo sentimiento por vez, también nos permite tener mucho control sobre nuestros estados de ánimo, más del que creemos. Por ejemplo: Un vecino desagradable nos llama y nos molesta por alguna razón. Inmediatamente, nosotros recuperamos el archivo de ese vecino y luego se abren más archivos a medida que nos enojamos y terminamos cortando el teléfono con un estado de ánimo negativo, con ira y resentimiento, y una actitud de: “le partiré la cara”. Mientras el archivo de ese vecino permanezca activo a lo largo de nuestro día, nuestro estado de ánimo será el mismo – ira, resentimiento, etc. En empleos muy estresantes, por ejemplo, algunas personas les aseguran a otras que no se llevan su trabajo a casa, que dejan el trabajo, el maletín y los papeles en la oficina. Pero cabe destacar que, a veces, aunque no se lleven el “trabajo” con ellos claramente llevan consigo a casa su “estado de ánimo”. Estas personas no llevan a sus hogares el maletín de trabajo, llevan a sus hogares la irritabilidad, la tensión y sentimientos de mucho estrés.

No obstante, si elegimos cambiar nuestro estado de ánimo, podemos hacer cosas como oír nuestras canciones favoritas, repasar el anuario de la escuela preparatoria, ver fotografías de nuestras vacaciones y otras cosas que obliguen a su cerebro a recuperar archivos diferentes, con emociones diferentes, estados de ánimo diferentes – estados de ánimo mejores.

Tenga en cuenta que el cerebro hará cualquier cosa que le pidamos: nos permitirá seguir enfadados por el resto del día o nos permitirá cambiar nuestro humor o estado de ánimo – a él simplemente no le importa lo que hagamos.

Funcionamiento del Cerebro y Uso Diario de los Archivos

En todas las discusiones, las emociones y las actividades del día, el cerebro constantemente recupera archivos. Los sentimientos contenidos en esos archivos dependerán de cuál será nuestro estado de ánimo ese día. Los archivos pueden ser muy útiles si son buenos archivos o archivos agradables.

Mientras que los buenos archivos pueden ser útiles -por lo que refiere a cambiar nuestro estado de ánimo, hacernos sentir mejor o darnos un respiro en medio de un día difícil- los archivos malos pueden afectar mucho nuestra comunicación con otras personas. Muchas veces, una charla, o un debate, una discusión o  un pequeño problema rutinario pueden ocasionar que esos archivos negativos ingresen en nuestro cerebro y nos generen dificultades.

Cuando trabajamos con otras personas, después de un tiempo, comenzamos a identificar cuándo está activo un archivo determinado. Por ejemplo, cuando oímos palabras como, “Bueno, cuando yo era joven…”, “Al igual que la semana pasada…”, o “Ésta no es la primera vez que…” – hay un archivo activo. Si grabáramos en video una charla o discusión, inmediatamente aprenderíamos que en cuanto se activa un archivo habremos perdido cualquier discusión, debate o acuerdo. Esto nos lleva a otra regla:

Regla: No se puede discutir con un archivo.

Cuando se abre o se activa un archivo, es como si hubiéramos puesto una cinta en nuestro reproductor de  video. La cinta comienza a reproducirse y oímos la misma discusión o sentimos las mismas emociones, una y otra vez. A veces, los esposos las llaman “conversaciones reiterativas” (u “Otra vez con la misma canción”). Recibimos los mismos sermones, la misma agresión, el mismo resentimiento, lo mismo de todo – porque ésa es la información que se encuentra en ese archivo. Por ejemplo: dos personas pueden estar discutiendo acerca de si tienen suficiente dinero para comprar una cortadora de césped nueva. La esposa sugiere usar una tarjeta de crédito particular y eso activa un archivo negativo en su esposo, quizás el archivo “VISA”. En ese momento, el esposo comienza a dar largas quejas sobre los antecedentes de esa tarjeta de crédito, sus altos intereses, sus cartas de intimación de pago, etc. Cuando se activa ese archivo, la discusión sobre la cortadora de césped ha dejado de tener sentido.

La manera en que los archivos se abren y se cierran en nuestro cerebro puede ser un verdadero problema si queremos lograr una buena comunicación. Aunque tratemos de permanecer en una posición de negociación y enfocarnos en el tema de la discusión, no podemos evitar que se activen ciertos archivos. Esto nos lleva  a otra regla:

Regla: Cualquier estímulo puede activar un archivo.

Nuestro cuerpo tiene cinco sentidos, la visión, la audición, el gusto, el tacto y el olfato. Cualquier archivo puede ser activado a través de cualquiera de estos sentidos. Por ejemplo: un veterano de la guerra de Vietnam pensará automáticamente en su experiencia de combate cuando escuche la sirena de un helicóptero médico.

La manera en que pensamos, automáticamente, acerca de la escuela preparatoria cuando oímos una antigua canción relacionada con eventos de esa época… nuestros cinco sentidos son muy poderosos cuando se trata de la activación de sus archivos. Pero hay algo más que también puede activar nuestros archivos.

Las emociones pueden activar archivos. Debemos recordar que el cerebro siempre está buscando archivos a partir de lo que vemos, oímos y sentimos. Por ejemplo, las emociones se relacionan con ciertos archivos. Un adulto que ha tenido un primer matrimonio desastroso puede activar automáticamente un archivo de celos cada vez que se menciona a su ex-esposa. Por ejemplo, si el esposo dice: “Se me hace tarde”… la ansiedad contenida en esa declaración hará que el cerebro busque un archivo que tenga sentido y activará el archivo de celos de su esposa en el primer matrimonio. Si el esposo permite que ese archivo permanezca abierto, comenzará a sentirse inseguro, receloso y sospechará sin razón en el presente. En los segundos matrimonios, la activación de los malos archivos es bastante común y también una actividad peligrosa.

Otra manera muy común en que las emociones activan archivos es en los casos de los ataques de pánico. Cuando una persona sufre un ataque de pánico, una poderosa sustancia química del cerebro es liberada en el área frontal del mismo, la que crea ese ataque de pánico. No obstante, después del ataque, claramente habremos construido un archivo para ese acontecimiento – nuestro cerebro recordará el ataque de pánico y los sentimientos asociados a él. Meses después, quizás nos encontremos en una tienda llena de gente o ante una situación emocionalmente tensa y el cerebro reconocerá esas emociones – es lo que vio antes, durante el ataque de pánico. En esa instancia, el cerebro inmediatamente recuperará el archivo del “ataque de pánico”. Si permitimos que el archivo permanezca abierto o activo o le prestamos atención, es muy probable que tengamos otro ataque de pánico – porque ésa es la información que contiene ese archivo.

Cabe desatacar que los actores y las actrices famosos conocen este método desde hace años. Si desean llorar en el escenario, activarán un archivo de sensibilidad de los archivos de su vida personal y en unos 90 segundos, sus lágrimas comenzarán a fluir. Recuerde: ante cada emoción o experiencia, el cerebro estará buscando siempre si tenemos algún archivo sobre ese tema.

Los Archivos y las Relaciones, o el Matrimonio

Para resolver un problema, una típica conversación matrimonial no debería durar más de 10 a 15 minutos. Si van a comprar un automóvil o hablar acerca de si irán a visitar a la tía Gladys, ese tipo de charlas no deberían tomar tres horas, sino sólo unos pocos minutos. Las discusiones que se prolongan por más de 15 minutos normalmente contienen varios archivos activos. Al hablar acerca de ir a visitar a la tía Gladys en Navidad, la charla puede comenzar bien al principio – y luego puede comenzar a abrir otros archivos. Después de tres horas de discusión, nos encontraremos ante el hecho de que hemos estado hablando acerca de algunos familiares a quienes no les agradamos, o algunos familiares que no nos agradan a nosotros, y ese tipo de cosas, alejadas del tema central de la conversación. Lo que comenzó como una conversación normal puede haberse arruinado por los archivos que fueron activados durante dicha conversación.

Usted se dará cuenta que se activaron ciertos archivos porque la dirección de la conversación ya no tendrá sentido. Sabemos que un archivo está funcionando cuando su contenido o su estado de ánimo no tienen mucho sentido con la conversación original.

Un adolescente que solicita permiso para ir a un autocine y de pronto es confrontado con un padre enfadado, resentido, o que le acusa o sospecha de él – se habrá encontrado con un bloqueo importante en la comunicación. Es posible que la madre o el padre hayan activado un archivo de “sus años de juventud” – un archivo negativo. De nuevo, siempre sabremos que se ha activado un archivo cuando su contenido o su estado de ánimo no se ajusten a la situación actual. Debemos entonces recordar que no podemos dialogar o discutir con un archivo. Las personas que discuten desde el contenido de sus archivos tienen las mismas oportunidades que una persona que discute con el televisor mientras éste reproduce un programa.

Los Archivos y la Depresión

Como mencionamos anteriormente, cuando la composición química de nuestro cerebro cambia durante una depresión, se activan archivos negativos inmediatamente. Tantos como permitamos que se activen. Estos archivos continuarán  recuperándose, abriéndose o activándose hasta que esa recuperación automática de archivos sea detenida por ciertos medicamentos o por un tratamiento, o hasta que nosotros tomemos el control.

Un problema particularmente malo con la depresión es la recuperación de antiguos archivos. De nuevo, cuando recuperamos un archivo antiguo o viejo, revivimos esas emociones – porque eso es lo que contiene ese archivo. He visto casos en los que los pacientes han hablado sobre una experiencia terrible que les sucedió 15 o 20 años atrás, declarando: “Pensé que ya lo había superado, ¡pero veo que no!” En realidad, ellos sí han superado esa experiencia, pero el archivo aún es muy poderoso. Las personas depresivas sufren de una “carga de basura”, esa carga de archivos horribles que les llevan a pensar en traumas o abusos de su niñez, rechazos y relaciones previas, y en cualquier momento que no hayan podido recordar algo agradable. De nuevo, el archivo nos hace revivir las emociones que sentimos en ese momento. Incluso las de hace veinte años atrás. Si activamos un archivo horrible, nos sentiremos de un modo horrible.

A los clientes deprimidos se los alienta a que no le presten atención a los diversos archivos que se activan. De nuevo, cuando una persona está deprimida, su cerebro funciona en “automático”, activando solamente “basura” o archivos inútiles. Si usted está deprimido, prepárese para experimentar una tremenda cantidad de “basura mental”.  Y por favor, no tome ninguna medida ni actúe con respecto a esa basura.

Los Archivos y la Ansiedad

Todos hemos oído hablar de ese Gurú que puede alterar su presión arterial, disminuir su ritmo cardíaco o su respiración, dejar de sangrar, o alterar sus ondas cerebrales mediante la meditación. Conforme nuestro cerebro controla estas reacciones típicas, esas experiencias son posibles gracias al control adecuado del cerebro o del pensamiento. La ansiedad consiste en síntomas mentales (preocupación, temor, pánico, anticipación de infortunios, etc.) y síntomas físicos – de hecho, ¡más síntomas físicos que mentales! Las manifestaciones físicas típicas de la ansiedad incluyen lo siguiente: nerviosismo, temblores, dolores musculares, temblores de los párpados, una expresión facial de preocupación, sudoración, palpitaciones cardíacas, sequedad bucal, manos ásperas, dolores de estómago, necesidad de orinar frecuentemente, una concentración deficiente y la sensación de tener un nudo en la garganta – por nombrar sólo algunos de ellos. ¡Qué paquete! Usted siente todo eso al mismo tiempo – eso es “ansiedad”.

La ansiedad puede asociarse con diversos acontecimientos y crear un archivo poderoso que contenga tanto el acontecimiento que provoca la ansiedad (hablar en público, temor a volar, etc.) como también, la reacción que genera. Cuando el cerebro reconoce la situación – el archivo de la ansiedad o el trauma se activa y el cerebro libera sustancias químicas. Es fácil comprender por qué son tan poderosos los archivos de la memoria que contienen datos sobre la ansiedad – ¡parecen activar todo el sistema del cuerpo, desde los pies hasta la cabeza!

Los Archivos y el Trauma Mental y Físico

Una de las situaciones más comunes en las que los archivos de la Memoria Emocional crean problemas graves es en los casos de traumas físicos o mentales. Muchos de nosotros hemos experimentado algún trauma en nuestras vidas. De las personas que viven en la ciudad de Nueva York, el 85 por ciento ha sido asaltado o atacado. Los estudios sugieren que el 45 por ciento de todas las mujeres han sufrido algún ataque o avance sexual no deseado, de alguna manera. El trauma, o un recuerdo emocional grave pueden ser creados por ataques físicos, experiencias de combate, delitos o crímenes, la muerte de un ser querido, o haber presenciado un accidente grave, haber sido sometido a una cirugía o haber vivido experiencias cercanas a la muerte.

En los traumas, el cerebro no sólo memoriza todo acerca del evento – incluyendo las emociones – sino que agrega información del entorno también. Si fuimos asaltados en nuestro hogar, de pronto éste ya no es un sitio cómodo o seguro, por los recuerdos que nos trae. Un accidente automovilístico grave puede hacer que la gente deje de conducir para siempre o tenga ataque de pánico si se encuentra cerca del lugar del accidente. Los archivos del Trauma de la Memoria Emocional son, quizás, los archivos emocionales más poderosos y, con frecuencia, generan fobias prolongadas, o bien, dificultades profundas, a menos que sean tratados adecuadamente.

Los archivos traumáticos viejos de la Memoria Emocional (EM) suelen ser la raíz de las dificultades que acarreamos por muchos años. Un trauma sexual temprano, por ejemplo, puede crear una respuesta o un interés sexual deficiente, y en el futuro podría afectar su matrimonio. Un ataque físico puede traer problemas con la distancia física entre las personas (proximidad), aun muchos años después. Aunque estas situaciones son muy problemáticas, es importante recordar que el cerebro está funcionando simplemente en modo automático y no cuenta con archivos “positivos” de referencia.  La corrección de los mismos suele implicar el control manual de dichas situaciones, creando nuevos archivos y “amortiguando” los archivos viejos.

Regla: El cerebro abrirá primero el archivo más reciente y poderoso.

Imagine estar estresado durante seis meses, casi al punto de sufrir un colapso nervioso. Usted decide pasar por Kroger’s para comprar un poco de pan y leche. Cuando está en la tienda, se encuentra con alguien que le desagrada y que inmediatamente le activa un archivo desagradable. Mientras continúe viendo a esa persona en el supermercado, usted mantendrá ese archivo abierto y su estado de ánimo empeorará.  En ese punto, su cerebro, ya exhausto, producirá ataque de pánico. Usted comenzará a sentir pánico, comenzará a sentirse asfixiado y sentirá como si le fuera a dar un ataque al corazón. Terminará dejando sus comestibles y huyendo del supermercado.

De esta manera, habrá creado un archivo de ataque pánico con la etiqueta “Kroger” (nombre del supermercado). Por consiguiente, la próxima vez que vaya a Kroger’s o necesite comprar pan y leche, su cerebro activará primero el archivo del ataque de pánico. Usted desarrollará un sentimiento similar a: “¡No puedo entrar allí!” Siempre que experimentamos ansiedad, el cerebro crea un archivo que incluye las circunstancias pertinentes. Ésta es, exactamente, la razón por la cual las personas sufren de agorafobia o tienen miedo a dejar su hogar. Muchos pacientes agorafóbicos tienen áreas de la ciudad que están “fuera de sus límites” – porque esas áreas de la ciudad le activan sus archivos de pánico.

Todos hemos oído hablar de aquellas personas que han sufrido un accidente automovilístico y durante muchos meses después, sintieron miedo de conducir. Conducir les activa el archivo del horrible accidente. Quizás un ejemplo familiar es la famosa película “Top Gun”. Después de perder a su mejor amigo en un accidente de un jet que quedó fuera de control, nuestro héroe “Tom Cruise” experimenta un ataque de pánico en un evento similar, que sucede posteriormente en el film. Afortunadamente para la película, él logra dominar su ataque de pánico y continúa su carrera hasta convertirse en un héroe. De nuevo, casi cualquier experiencia puede activar un archivo negativo y debemos aprender a protegernos a nosotros mismos de estos archivos.

Después de una crisis o un problema emocional, se crea un archivo. Si ese archivo tiene un valor emocional fuerte; ése será el primer archivo que se active. Ejemplo: un familiar que se llama Bill fallece. Durante varios meses a partir de entonces, su muerte será el primer archivo que se active cuando alguien mencione el nombre “Bill”.  Para evitar el constante recordatorio de la tristeza, cuando se mencione su nombre, nosotros “omitiremos” el primer archivo y abriremos los otros archivos acerca de “Bill” que tenemos en nuestra memoria, los viajes de pesca, las vacaciones con los familiares, etc.

Cómo Saber Cuando está Funcionando un Archivo

1. Cuando se activa un archivo accidentalmente, la persona -casi inmediatamente- se desvía del tema de la discusión. Como oyente, si usted siente algo como: “¿Y eso qué tiene que ver con lo que estamos hablando?” – sabrá que está escuchando a un archivo. Recuerde, no se puede discutir o pelear con un archivo.

2. Como los archivos contienen la misma información cada vez que son activados, cuando usted oiga sermones, comentarios o ataques que parecen ser “repetitivos” – estará oyendo a un archivo. Cuando se activa un archivo determinado, la persona dirá las mismas cosas, se sentirá de la misma manera y reaccionará de la misma manera en que usted lo presenció anteriormente. Esto es muy común en las discusiones maritales y el oyente siempre tiene la impresión de: “Esta es la 25ª vez que escucho lo mismo”.

3. Un archivo se activa cuando una reacción emocional sobrepasa mucho el grado de reacción normal que se espera ante una situación dada. Un esposo y su esposa se encuentran en el supermercado con una antigua pareja. De pronto, durante el viaje de regreso al hogar, se desencadena una reacción gigantesca y completa, con celos, sospechas e ira. En algún lugar, un archivo fue activado.

4. Muchos archivos comienzan con: “Ya hemos hablado de esto antes”, “Cuando yo era joven…”, etc. Las referencias al pasado, casi siempre están vinculadas a un archivo que se recuperó.

5. Si el oyente tiene la sensación general de que la conversación no tiene sentido, probablemente esté escuchando a un archivo. Por ejemplo, los adolescentes tienen dificultad para comprender por qué un simple pedido de dinero da como resultado a una larga conversación acerca de la colección de botellas plásticas que tenía el padre para ahorrar dinero durante su juventud. La clave está en la frase: “Cuando tenía tu edad…”

6. Si se encuentra pensando en un trauma pasado o una situación desagradable, es posible que tenga abierto un archivo antiguo y que también se sienta deprimido y estresado. Cuando estamos deprimidos o estresados, el cerebro se vuelve nuestro peor enemigo y recupera archivos que tienen contenidos negativos poderosos que nos hacen revivir viejos acontecimientos. Por ejemplo, algunas mujeres de 40 años que comienzan a pensar en los abusos sufridos durante su niñez, un adulto maduro que recuerda, sollozando,  las memorias de una infancia terrible y violenta, o un anciano que de pronto comienza a pensar y sentir culpa y dolor sobre sus experiencias de combate (durante la Segunda Guerra Mundial, la guerra de Corea o de Vietnam, etc.). Cuando el cerebro recupera y activa estos viejos archivos, sabemos que altera la composición química del cerebro. Busque síntomas como los días en que se levanta mucho más temprano, cuando velocidad de su cerebro se incrementa o cuando su concentración disminuye, ya que estos son indicadores adicionales – y olvídese de esos archivos, ya fueron resueltos emocionalmente y guardados hace mucho tiempo atrás. El cerebro simplemente está haciendo funcionar antiguos recuerdos de su Memoria Emocional (EM).

Técnicas para Controlar los Archivos

1. Practique prestar atención a la manera en que funciona su sistema de archivos. Si se da cuenta que tiene un estado de ánimo negativo, o un estado de ánimo positivo, utilice la siguiente estrategia: “¿Qué archivo está abierto o activado?” Entonces podrá encontrar el archivo, el sentimiento que contiene ese archivo, y también, podrá tener algo de control sobre dicho archivo.

2. Si un archivo negativo comienza a aflorar, haga algo físico antes que salgan a la superficie las emociones que surgen en los dos minutos posteriores. Si alguien le menciona un nombre o usted experimenta un acontecimiento que le activa un archivo negativo, por ejemplo, pellízquese inmediatamente la oreja, arregle su reloj pulsera o haga algo físico que le permita saber que ese archivo fue activado. Luego podrá cambiar los archivos mentalmente o incluso verbalmente. Cuando hablamos con otras personas, podemos cambiar varios archivos verbalmente, diciendo: “Ése es un tema que me afecta mucho, preferiría que no habláramos de eso”. Esa acción física nos permite recordar que somos nosotros quienes tenemos el control sobre esos archivos.

3. Tome un archivo negativo y póngale un nombre cómico o humorístico – cuanto más cómico, mejor. Si hay alguna persona que odiamos o no nos gusta, ponerle un sobrenombre gracioso nos ayudará a controlar el contenido emocional de ese archivo. Los nombre comunes que se pueden usar son: “El payaso Bozo”, “Cabeza de habichuela”, “Cabeza hueca”, etc. También es eficaz combinar un nombre gracioso con una acción física.

Por ejemplo, a un familiar chismoso podemos llamarlo “Estómago resfriado” y podemos combinar la activación de su archivo con la acción de rascarse la barriga. De nuevo, como el cerebro sólo permite que aflore un solo sentimiento por vez, el humor y la acción física suelen ser suficientes para eliminar el archivo negativo.

4. Muchas veces, pasamos por una serie de experiencias horribles, que con frecuencia, duran años. Éstas puede tratarse de: malos matrimonios, periodos de desempleo, infancias traumáticas y experiencias similares. Coloque todos esos archivos en un gabinete de archivos mental. Luego coloque una etiqueta o rótulo en ese gabinete, una que refleje las condiciones de ese momento. Algunos pacientes han utilizado etiquetas como, “Los años locos y pendencieros”, “Mis años de infortunio” y etiquetas parecidas. Cuando se activa un archivo de esa época o de ese periodo, en lugar de enfocarse en el archivo y permitir que la emoción aflore, la persona comienza a pensar: “Ese archivo es de mis años locos y pendencieros, ya no lo necesito más”. Agrupar todos los archivos juntos en una categoría general permite disminuir el impacto emocional y evita que se activen determinados archivos.

5. Juntos, con su esposo/a o con cualquier otra persona importante en su vida, pueden ayudarse mutuamente a reconocer cuando un archivo está abierto. Cuando se recupera y se activa un archivo, una simple señal con la mano de que se terminó el tiempo, o una cierta mirada o un comentario determinado puede alertar a la otra persona de que se activó un archivo en el momento equivocado. Esto reduce la cantidad de discusiones y peleas. Al emplear este método, las parejas tienden a mantenerse enfocadas y hablar acerca de sus inquietudes más exhaustivamente, sin permitir que los archivos negativos les afecten.

6. Esté alerta a los “bloqueos” de comunicación con otras personas. Con frecuencia, estos bloqueos emocionales suelen ser archivos que se activan en respuesta a algo que la otra persona hizo o dijo. ¿Esas personas suenan como algún familiar o persona conocida? o ¿le recuerdan algo o alguna situación particular? Construya un nuevo archivo acerca de esa persona.

7. Mantenga muchos archivos positivos en su memoria inmediata que le ayuden a levantar el ánimo. Si se activa un archivo negativo durante el día, entonces tendrá buenos archivos listos para ser activados – y para ayudarle a cambiar su estado de ánimo. Muchas personas tienen archivos acerca de sus vacaciones o de otros momentos felices de su vida que pueden ser usados cuando se activa un archivo negativo. Siempre active un archivo positivo luego de haber abierto uno negativo – esto mantendrá su estado de ánimo bien.

8. En momentos de crisis sociales, construya y practique un archivo especial para controlar preguntas incómodas – como si fuera una “gacetilla de prensa”. Durante un divorcio o una separación, las personas frecuentemente le preguntarán acerca de su situación. En lugar de abrir el archivo del “divorcio”, abra un archivo llamado “relaciones públicas sobre el divorcio” que diga: “En este momento las cosas están algo desorganizadas entre nosotros. Te contaré más cuando las cosas se calmen”. Construya su archivo de relaciones públicas que sea breve y placentero.

9. Practique activar un archivo, especialmente los buenos archivos. Observe antiguas fotografías de tiempos felices, anuarios de la escuela preparatoria, etc. Observe la cantidad de archivos que se abren cuando hace esto. Es increíble cuánta información contiene su memoria.

Regla: ¡El cerebro no sabe si un archivo es real o imaginario!

¿Cómo puede ser posible esto? El cerebro construye archivos basándose en la información que recibe -normalmente a través de nuestros sentidos- pero a veces, también lo hace a través de nuestros pensamientos. Si estamos enamorados de una persona, permanecer en el mismo ambiente de la casa con esa persona nos aportará una sensación de calidez y un sentimiento romántico. No obstante, si observamos una fotografía de esa persona o pensamos en ella, el efecto será el mismo – incluso si esa persona no está físicamente presente. Y aún mejor, si simplemente pensamos en ella, experimentaremos los mismos sentimientos (activaremos ese archivo). El cerebro sólo reacciona al archivo o a la imagen, no le importa cómo recibe esa imagen o esa información, si es por presencia física, por algo que le recuerde a esa persona (fotografía) o por “pensar” en ella, simplemente.

Los psicólogos de la Universidad de Chicago estudiaron tres grupos de jugadores de baloncesto. El grupo A practicó tiros libres todos los días, durante treinta días. Al grupo B se le pidió que “imaginara” que estaban practicando tiros libres todos los días, durante treinta días. Y el grupo C recibió instrucciones de no hacer nada. Cuando se los evaluó, los jugadores del grupo A (quienes practicaron los tiros libres) habían mejorado en un 24 por ciento. Los jugadores del grupo C (que no hacían nada) no mostraron ninguna mejora. Y los jugadores del grupo B, el grupo que sólo debía imaginar que estaban practicando tiros libres, mejoró en un 23 por ciento – a pesar de que, físicamente, no habían tocado una pelota de baloncesto en absoluto.

¿Por qué?  Porque, por lo que concierne al cerebro humano, los dos grupos que practicaron (en la realidad e  “imaginando” la práctica) ejecutaban tiros libres, pero grupo B ¡nunca fallaba! Los jugadores del grupo B (los que imaginaban los tiros libres), al no fallar nunca, recibieron más confianza emocional de sus cerebros y sus cerebros también memorizaron el patrón del tiro libre, como si estuvieran en el campo de juego.  En el caso de los jugadores del grupo A, su cerebro experimento el patrón de efectuar el tiro (de verdad) y fallar en la verdadera práctica del tiro libre, lo que no les generó confianza en sí mimos.

¿Por qué mencionamos esto? Porque tenemos una gran capacidad de construir archivos, incluso cuando nos falta la experiencia en el mundo real. Usar nuestra imaginación, nos permite modificar archivos “imaginando” nueva información. Si somos tímidos, podemos imaginarnos a nosotros mismos volviéndonos gradualmente más y más sociales, conversando con amigos, participando en grupos, dando charlas a grupos de personas, enseñando y, finalmente, presentándonos en un programa de televisión. Si tenemos archivos negativos sobre ciertas personas, podemos usar nuestra imaginación y “agregar” nueva información a ese archivo. En realidad, hacemos esto todos los días. Si alguien nos hizo mal, nuestra ira se vuelve incómoda hasta el punto en que comenzamos a sentir cuán culpable se debe sentir esa persona, cuán pobre es su vida y cuán infeliz será esa persona por el resto de su vida. Después que nuestro cerebro trabaja sobre ese archivo, hasta llegamos a sentir pena por ellos. Aunque el cerebro hace este trabajo por nosotros naturalmente, a veces necesitamos acelerar el proceso.

Escoja un problema determinado para mejorarlo – luego diseñe, imagine y construya una serie de archivos para corregirlo. Si tiene problemas para lidiar con su supervisor en el trabajo, imagine situaciones en las que primero hablaría con él, luego establecerá sus principios y bases de una manera ejecutiva. Podemos crear archivos para ayudarnos con cualquier cosa, desde un golpe de revés en el tenis hasta la timidez social.

Cómo Construir Nuevos Archivos

- Como nuestro cerebro no puede distinguir las experiencias reales de las imaginarias, practique construir archivos nuevos para reemplazar los viejos archivos. Si es tímido, imagine o “sueñe despierto” acerca de las competencias sociales. Si se siente incómodo cerca de ciertas personas, imagine reuniones y resultados positivos con ellos.

- Las personas deprimidas y ansiosas siempre imaginan experiencias negativas – así, el cerebro modificará su composición química porque pensará que esa experiencia está ocurriendo en ese momento. Si nos sentamos y pensamos en que falleció un ser querido (aunque esté vivo y sentado en el cuarto de al lado), nuestro cerebro comenzará a deprimirnos y comenzaremos a llorar. Si estamos deprimidos o ansiosos, necesitamos pensar exactamente en lo opuesto a la disposición normal del cerebro – imagine o piense solamente en experiencias positivas. Puede sonar extraño, pero su cerebro pensará que su vida es mejor (sólo sabe aquello que le decimos) y, químicamente, comenzará a mejorar su estado de ánimo gradualmente.

- Escoja un área en la que tenga problemas. Construya o invente nuevos archivos para lidiar con esa situación. Si se siente incómodo con su supervisor en el trabajo o con sus familiares, imagine escenas positivas en las cuáles usted resuelve conflictos o hace algunos ajustes.

- Si la autoestima y la confianza en uno mismo están bajas, imagine escenas en las que su auto-confianza aumenta. Imagine ser valorado y alabado por sus esfuerzos, ser exitoso o recibir finalmente la aceptación, el afecto o el reconocimiento de aquellas personas que no se lo dieron en el pasado.

También hay otras maneras de lidiar con los viejos archivos.

Cómo Cambiar, Destruir y Contaminar Viejos Archivos

El sistema de archivos del cerebro, al igual que el sistema de archivos del gobierno, puede ser estropeado y modificado de distintas maneras. Una manera de cambiar un archivo negativo es alterar sus contenidos, agregando información adicional de su elección.  De nuevo, cuánto más cómico o gracioso, mejor. Si usted tiene un archivo en el que un padre lo está reprendiendo, abra ese archivo y luego agréguele un padre que sólo mida unos pocos centímetros, parado sobre un escritorio apuntándole y regañándolo con el dedo. También podemos abrir un archivo, revisar su contenido y las emociones vinculadas, y buscar algunas cosas cómicas acerca de ese archivo. Con un poco de imaginación, podemos volver a escribir un archivo que contenía una pelea o una discusión convirtiéndolo en algo que se parezca a un episodio de Los Tres Chiflados. Si le ponemos risas y humor a ese archivo, cambiará su contenido emocional.

Los archivos también pueden ser “amortiguados”. Por ejemplo, piense en archivos negativos mientras escucha su música favorita, como una manera de amortiguar el efecto de ese archivo y de hacerle perder su impacto emocional.

1. Recuerde cuando oyó una linda canción por primera vez en la radio y se enamoró de ella. No obstante, después de haberla oído 100 veces durante un mes, ésta perdió su valor emocional.

Los archivos pueden borrarse, literalmente, mediante un proceso que los vuelva aburridos hasta la muerte o los “amortigüe” definitivamente. Si tenemos el tiempo necesario y la oportunidad, podemos hacernos unos minutos por día para destruir un archivo. Durante unos 15 minutos particulares del día, nos permitiremos abrir los archivos y ver qué hay en ellos, sentiremos algunas de las emociones y practicaremos cambiar esos archivos.

2. También podemos amortiguar el impacto de los archivos, recuperándolos, abriéndolos o activándolos en distintas situaciones. Si tenemos un archivo negativo, activémoslo cuando estamos mirando televisión o un video, escuchando música, o cuando descansamos al sol en una playa. Mientras el archivo esté activo, le agregaremos elementos de su situación actual (la música, el paisaje, etc.), es una técnica que permite bajar el nivel de ansiedad presente, como también, arruinar el archivo negativo.

3. Recuerde que el humor es la mejor manera de contaminar un archivo. Si un archivo negativo está activado, busque en su memoria cualquier cosa que sea tonta, humorística o ridícula. Si no encuentra nada – invente algo cómico acerca de esa experiencia. Practique cómo hubieran sido las cosas si hubieran ocurrido de un modo diferente, de una manera graciosa, distinta a la recordamos.

4. Cuando un archivo esté abierto, recuerde todo el tiempo que es simplemente un archivo de su pasado –  se trata de una situación que ha vivido, no de la situación en que se encuentra ahora. Cuando miramos películas de la Segunda Guerra Mundial, ¡tenemos presente que no estamos viviendo esa guerra! Algunos comentarios personales como: “¡Menos mal que ya no vivo de esa manera!” o “¡Esos fueron tiempos difíciles!” también son útiles. Compare los viejos archivos con su situación actual. Esto es útil en los casos de archivos antiguos que contienen celos o sospechas, recordándonos que nuestra ex pareja no es nuestra nueva pareja o nuestra pareja actual.

Control de Archivos en Situaciones Especiales

- El control de los archivos es un problema serio en los casos de abuso de alcohol o sustancias tóxicas (drogas). Recuerde: el alcohol y algunas sustancias tóxicas (como la marihuana y la cocaína, etc.) automáticamente crean “buenos” archivos debido a su efecto sobre el cerebro. Desafortunadamente, los archivos negativos se crean en el hogar o en las familias de los abusadores, como consecuencia de las peleas, las discusiones o los efectos secundarios del alcohol o las drogas.  Por esta razón, cuando pensamos en el alcohol o las drogas, rara vez se activa un archivo negativo que genere una situación desagradable. De hecho, hablar sobre consumir drogas o alcohol, con frecuencia nos hace sonreír.

Para combatir esta situación, a aquellas personas que tienen problemas de drogas y/u alcoholismo se les aconseja que abran su archivo “negativo” cuando se ven confrontados con esas sustancias. Ésta es una estrategia común en quienes intentan mantener la sobriedad. Cuántas veces hemos oído, socialmente, a alguien que rechazó una cerveza con un: “No gracias, ¡mi esposa me mataría! No tengo empleo y ¡mis hijos no me hablarían nunca más!”

Esa persona está usando un archivo “negativo”, que contiene una discusión marital, para eliminar su atracción inicial hacia esa sustancia.  Si las personas abrieran el peor archivo de una “resaca” cada vez que pensaran en el alcohol, podríamos observar una abrupta caída en el consumo de alcohol en el ámbito nacional.

- El control de archivos es especialmente importante en las discusiones matrimoniales o familiares. Recordando nuestra regla de los 90 o 120 segundos posteriores que provocan el surgimiento de las emociones cuando se recupera un archivo, las discusiones matrimoniales acerca de temas delicados se controlarán mejor mediante técnicas de control del tiempo que evitarán que todo un archivo completo sea activado. A las parejas se la alienta a llevar a cabo sus conversaciones de negociación utilizando ¡un reloj de arena! Un reloj de arena de tres minutos le permite a cada una de las partes explicar sus ideas en tres minutos, tomando turnos para hablar, de tres minutos cada uno, etc. El reloj de arena evita que los “archivos” tomen el control de la discusión si las parejas se adhieren a este procedimiento.

- El sistema de archivos también trabaja de noche. Con frecuencia los sueños se mezclan y desordenan conforme el cerebro recupera los archivos y los agrupa en nuestros sueños. En realidad los sueños son el momento en que el cerebro clasifica sus archivos, recuperando muchos archivos viejos al mismo tiempo. Durante el sueño, los eventos ocurridos durante el día son analizados y combinados con los archivos antiguos. Es por eso que podemos soñar que estamos tomando un baño en medio del centro de la ciudad. Los sueños sólo reflejan nuestra memoria y nuestros recuerdos, o nuestros estados de ánimo – no contienen verdades ocultas, advertencias u otra información especial.

- Muchas personas han sufrido traumas por ataques o asaltos, por la muerte de sus seres queridos, o por enfermedades, hospitalizaciones, peleas y otros acontecimientos emocionalmente estresantes. El trauma emocional produce un archivo enorme que incluye los sentimientos que se generaron durante ese evento. Para colmo de males, quienes se preocupan por nuestro bienestar después del trauma, con frecuencia sienten la necesidad de preguntarnos por dicha experiencia – ¡lo que activa nuestro archivo negativo! A las víctimas de un trauma se las alienta a crear varias respuestas ensayadas para usar frente a las preguntas o los comentarios comunes, algo similar a las respuestas que lee el secretario de prensa del Presidente, que ya están preparadas previamente en un documento. La respuesta ensayada o “Gacetilla de Prensa” normalmente evita que el archivo “malo o negativo” original salga a la superficie en el momento en que usted está dando la respuesta ensayada. Por ejemplo:

Pregunta: “¿Qué te sucedió la otra noche?”

Respuesta: “Creo que las cosas quedaron un poco fuera de control. Estoy tratando de comprender qué sucedió y cuando tenga todos los detalles te contaré qué sucedió. He descubierto que es mejor no hablar de ello en este momento, pero estoy bien”.

Las víctimas de un trauma encontrarán que algunos lugares o un conjunto de circunstancias, también recuperan un archivo poderoso, casi inmediatamente. Esté preparado para la reacción: “No puedo volver allí, ahora”, que a menudo se refiere a un sitio de trabajo (dónde sufrió una lesión), el lugar dónde ocurrió un trauma en su comunidad, o una actividad (“Ya no puedo tolerar más conducir”).

Es importante recordar que, si usted ha sufrido un trauma – ¡también lo han sufrido las personas que se preocupan por usted! Su presencia, llamadas telefónicas o visitas pueden activar los archivos de esas personas acerca de la experiencia traumática que usted vivió; les abre archivos que contienen dolor, sentimientos de desesperanza, tristeza, conmoción emocional y otros más.

Ésta es la razón por la cual, a veces, los familiares y los amigos de una víctima de un trauma o de una persona deprimida, al principio evitar tener contacto con ella – porque activa sus propios archivos de tristeza, ira, ansiedad y sentimientos de desasosiego. El individuo que sufrió el trauma puede ayudar utilizando un “archivo” ensayado que envíe una señal a sus seres queridos de que “la situación y el problema están bajo control”.

Los Niveles de Sentimiento Pueden Activar Archivos

Cuando vemos a un amigo en la ciudad, el cerebro busca y activa su archivo. Nuestras emociones también funcionan de esta manera. Cuando comenzamos a sentir determinada emoción o cuando nuestro “nivel de emociones o sentimientos” alcanza determinado punto, el cerebro busca alguna información (un archivo o una  referencia de recuerdos) que podamos tener acerca de ese nivel de sentimiento. El cerebro, básicamente, se hace la siguiente pregunta: “¿Me he sentido de esta manera antes?” – Si es así, entonces recupera el archivo.

Esto explica por qué muchas personas sólo pueden llegar hasta cierto punto en una relación. A medida que se van acercando emocionalmente, el cerebro busca un archivo de referencia. Por ejemplo:

En una relación nueva o actual

Fuertes sentimientos o sentimientos profundos o importantes —— ? (el cerebro busca una referencia y encuentra el archivo que citamos a continuación)…

Archivo de la Memoria: “Primer Matrimonio” Ese archivo contiene fuertes sentimientos —-> abuso físico o verbal —– separación —– divorcio.  Al recuperar es antiguo archivo en la relación actual, se pone un freno al progreso emocional y romántico.

Cuando vemos qué es lo que contiene el archivo “primer matrimonio”, es fácil ver cómo no sentimos: incómodos, enfadados, e incluso defensivos, dentro de la nueva relación. Ésta es la razón por la cual algunas personas se “atascan” en una relación. Si desarrollamos sentimientos o actitudes extrañas que no parecen ajustarse a la situación, debemos analizar qué archivo podría haberse activado. Si usted piensa: “Cada vez que me siento de esta manera…” y a continuación predice el futuro, usted tiene un archivo abierto o activado.

Cómo Elaborar un Plan de Tratamiento

Supongamos que usted tiene un recuerdo importante en su Memoria Emocional (EM), quizás como resultado de un accidente automovilístico, un trauma de la infancia, una experiencia que puso en peligro su vida, un ataque físico, un disgusto público o algo igualmente traumático, desde el punto de vista emocional. Podemos desarrollar un plan de tratamiento para eliminar el componente “emocional” de ese recuerdo. Nunca podremos eliminar los detalles de ese recuerdo o experiencia – solamente un daño cerebral o una enfermedad del cerebro pueden borrar por completo los recuerdos. El objetivo del tratamiento de los recuerdos de la Memoria Emocional (EM) es el de eliminar el componente emocional – la parte que nos causa dolor emocional. Si el componente emocional es eliminado, podemos relatar la historia sin temor a enfadarnos o de regresar a ese estado de ánimo.

Tenga en cuenta que el objetivo del plan de tratamiento para trabajar con la Memoria Emocional (EM) es eliminar el componente emocional del recuerdo. Una de las maneras más fáciles y rápidas de completar esta tarea es “amortiguando” la parte emocional del recuerdo. Para lograr esto, imagine que ha guardado una carta en el procesador de textos de una computadora. Cada vez que abre la carta – se ve igual, dice lo mismo y contiene la misma información. Si la visualizamos en la pantalla de la computadora, la leemos y luego la guardamos: no habrá cambiado nada. Esto es lo que sucede cuando relacionamos los eventos de la Memoria Emocional (EM) con otros eventos, sin agregar nada al archivo de ese recuerdo.

Pero ahora bien, ¿qué sucede si abrimos esa carta todos los días, y cada vez que la abrimos le agregamos una larga oración? Una oración tonta, que no tenga nada que ver con esa carta o que sea un poco ridícula – y luego guardamos la carta nuevamente. Después de dos semanas, habremos agregado 14 oraciones a la carta y, entonces, la carta original habrá desaparecido. Ahora es una carta totalmente diferente. Usamos esta técnica para eliminar los componentes emocionales de los recuerdos de la Memoria Emocional (EM).

Técnica: Cada vez que recuperemos un archivo negativo de la Memoria Emocional (EM), le agregaremos algo. Un comentario, un chiste o broma, un gesto físico, etc. El cerebro guardará automáticamente ese archivo debido a que le hemos agregado otras partes nuevas.

Muestra de un Plan de Tratamiento:

*Acontecimiento: Hemos sido asaltados violentamente por otra persona.

*Componente emocional del recuerdo: El componente emocional contiene el temor a morir, una necesidad  de pelear por la vida, un sentimiento de pánico y un severo estado de ansiedad.

*Procedimiento: Cada vez que recuperemos el archivo de la Memoria Emocional (EM) de esa experiencia, le agregaremos algo nuevo – cuanto más humorístico, mejor.  Por ejemplo: “Después del asalto, cancelé mi prueba de boxeo con Mike Tyson. No estoy a su altura todavía”, o “Decidí lanzar al mercado una línea de ropa interior a prueba de asaltos. ¿Creen que la tienda JC Penney’s podría estar interesada?” o “¡No había tenido una pelea como ésa desde que usé los álbumes de los Beatles de mi hermano como discos voladores!” Es como cuando agregamos una oración nueva a la carta del procesador de textos cada vez que la abrimos – con el tiempo, esto amortiguará su contenido original.  Podemos inventar o imaginar parte de esa experiencia con un agregado humorístico, por ejemplo: “¡Durante el asalto no podía dejar de pensar que se vencía la fecha para presentar mis impuestos!”  Las reacciones de otras personas a su humor también se sumarán al archivo. Ésta es la razón por la cual un veterano de la Segunda Guerra Mundial puede hablar tranquilamente acerca de los acontecimientos terribles que sucedieron durante la guerra, en la Legión Americana – ya habló de ello tantas veces, en circunstancias tan diversas, que el componente emocional quedó eliminado. Sólo quedan los detalles, la información básica. En el caso de los recuerdos de la Memoria Emocional (EM), aplicamos esta técnica naturalmente, algo que se conoce comúnmente como “superar una situación”. Este documento simplemente le explica cómo hacerlo más rápido y de una manera más eficiente. Cualquier recuerdo de la Memoria Emocional (EM) puede ser manejado de esta manera y “amortiguado” consecuentemente.
Resumen

Somos una compilación de recuerdos – acerca de quiénes somos, cómo está formada nuestra personalidad, qué controla nuestras conductas y con qué frecuencia se producen nuestros cambios de estado de ánimo. Los buenos recuerdos de la Memoria Emocional (EM) son una bendición, los recuerdos de los buenos tiempos durante nuestra infancia, nuestras canciones o eventos favoritos, y los viejos amigos. No obstante, también hemos compilado algunos recuerdos negativos o, frecuentemente traumáticos, en nuestra Memoria Emocional (EM). El objetivo del Control de la Memoria Emocional (EM) es el de controlar o eliminar el componente emocional de esos recuerdos o archivos. Si logramos esto, nuestros recuerdos de malas experiencias se convertirán exactamente en eso – recuerdos del pasado. Esos archivos se convierten en un simple registro de los sitios y las experiencias vividas, no en algo que continúa controlando nuestro estado de ánimo y nuestra conducta en el presente.

En la vida diaria, y especialmente durante momentos de estrés, nuestro sistema de archivos de la memoria es muy importante. Es un sistema que se encuentra activo cada segundo que vivimos, funciona automáticamente, y puede modificar nuestro estado de ánimo en dos minutos. Esta información ha sido presentada con la esperanza de que usted pueda reducir su estrés y vivir una vida más eficaz mediante el control de los archivos de su Memoria Emocional, en lugar de permitirles a esos archivos que controlen su vida.  Recuerde: nuestro sistema de archivos emocionales es como nuestra respiración, puede funcionar de modo automático o podemos tomar el control manual de ella. Conocer cómo funciona este sistema nos permite tener más control sobre nuestros recuerdos y nuestra vida diaria.

Dr. Joseph M. Carver, Ph.D., Psicólogo

2 Respuestas en “Control de la Memoria Emocional”

  1. Paqui says:

    nunca he recordado el trauma bien,siempre como un sueño lejano y eso hace unos 5 o 6 años y a partir de ahi he empezado a recordar bien pero no se ni como ni cuantas veces.Es que mi padre me tocaba mis partes cuando era pequeña,incluso creo que con mi hermano tambien.Cuando niña siempre hacia dibujos que significaban rechazo a mi padre y uniendo cabos he llegado a esta conclusion.Tambien fui a hecharme las carta el año pasado y la bruja me dijo que abusó de mi hermano y de mi y sin decirle nada.Todos los días pienso en ello y lloro y tengo ya 32 años y lo peor es que vivo con mmis padres y le tengo que ver la cara todos los dias y no lo puedo ni ver.Algunas veces le deseo la muerte,es normal? y otra cosa,yo lo veo arrepentido pero,puede hacerle lo mismo a mi sobrino? gracias

    • AEEA says:

      Hola Paqui,

      Sí, es normal desearle algo malo a quien nos ha hecho algo malo. Es perfectamente normal. Pero lo que es importante aquí es que -por tu propia salud física y emocional- necesitas independizarte de alguna manera y dejar de vivir en un ambiente tan nocivo. Los abusadores suelen arrepentirse “por épocas”. Y con el tiempo olvidan que se arrepintieron y cometen los mismos abusos u otros diferentes. Sólo unos pocos se reforman, se arrepieten y se corrigen. Pero, en mi opinión, deberías buscar ayuda y apoyo psicológico para no continuar viviendo en esa depresión.

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